Rusia lanzó un nuevo ataque con drones contra el norte de Ucrania, impactando zonas céntricas de las ciudades de Pryluky y Novhorod-Siverskyi, en la región de Cherníhiv, con daños en edificios administrativos y víctimas civiles.
Las autoridades locales confirmaron que los bombardeos provocaron incendios y afectaron infraestructura clave, en una nueva escalada de ataques contra áreas urbanas.
Ucrania continúa avanzando hacia una guerra cada vez más automatizada. El Ministerio de Defensa ha aprobado oficialmente el uso del sistema robótico terrestre BIZON-L, una plataforma diseñada para operar en combate sin exponer directamente a los soldados al fuego enemigo.
El sistema, desarrollado por la empresa ucraniana UAV TECHNOLOGY, representa un paso clave en la estrategia de Kyiv para integrar robots en múltiples funciones del frente.