- Categoría
- Guerra en Ucrania
La Fuerza Aérea de Ucrania recibirá los cazas suecos Gripen tras un acuerdo histórico

Ucrania y Suecia han firmado un acuerdo para el suministro de modernos cazas de combate Gripen, reforzando las defensas aéreas de Ucrania.
Ucrania y Suecia han alcanzado un acuerdo sin precedentes que marca un antes y un después en el equilibrio de fuerzas en el este de Europa. Ambos países han pactado el suministro de 32 aviones de combate a lo largo de los próximos tres años, lo que representa la primera gran modernización de la Fuerza Aérea ucraniana mediante la adquisición a gran escala de cazas modernos a un socio europeo. Este movimiento escenifica el abandono definitivo de los viejos aparatos de la era soviética que Kyiv heredó del siglo pasado.
El acuerdo definitivo se rubricó ayer, 30 de junio de 2026, comprometiendo en un primer paso la entrega de 16 cazas Gripen E, la versión más avanzada y tecnológica desarrollada por la industria sueca. Lejos de ser un acuerdo aislado, el contrato funciona como la primera piedra de un ambicioso programa nacional con el que Ucrania proyecta la compra de más de 100 aviones de combate de última generación de cara a los próximos años.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, ha querido subrayar el calado de la alianza con Estocolmo para blindar el espacio aéreo frente a la amenaza de Rusia.
“Junto con Suecia, seguimos fortaleciendo la aviación de combate de Ucrania. Hoy, nuestros países han firmado un acuerdo para la adquisición de 16 cazas Gripen E. Es fundamental destacar que las aeronaves llegarán acompañadas de un paquete integral de equipos relacionados, asistencia técnica y soporte logístico”.
Volodymyr Zelenskyy
Presidente de Ucrania
Con este paso, Kyiv deja de depender de las donaciones puntuales de excedentes occidentales para pasar a planificar su defensa con contratos de adquisición industrial a largo plazo.

¿Por qué este acuerdo es tan crucial para Ucrania y qué implica?
Para entender la magnitud de este pacto, hay que recordar de dónde viene la aviación ucraniana. Cuando comenzó la invasión a gran escala por parte de Rusia en 2022, la flota de cazas de Ucrania no solo era sumamente pequeña en comparación con la del Kremlin, sino que tenía un problema de base: estaba compuesta casi en su totalidad por aviones de diseño soviético desarrollados hace décadas.
Con el paso del tiempo, Ucrania empezó a recibir los conocidos cazas F-16 de sus socios europeos. Estos aviones supusieron un balón de oxígeno enorme, ya que introdujeron armamento moderno y tecnologías avanzadas que mejoraron de forma notable la detección de aeronaves enemigas.
Sin embargo, el acuerdo de los Gripen con Suecia juega en una liga completamente distinta. A diferencia de los F-16 —que eran aviones usados que otros países retiraban de sus arsenales para donarlos—, este acuerdo implica la entrega de cazas completamente nuevos, fabricados desde cero y a medida para Ucrania.
Aunque la cifra final del pedido total no se ha confirmado de forma oficial, diversos medios de comunicación apuntan a una flota de entre 100 y 150 aviones nuevos bajo contratos que se extenderán a lo largo de la próxima década. Esta estimación encaja a la perfección con los cálculos de los altos mandos ucranianos, quienes aseguran que el país necesita entre 140 y 180 cazas modernos para blindar por completo su espacio aéreo y repeler de forma definitiva los ataques del líder ruso. Con este contrato, Ucrania deja de parchear sus urgencias y pasa a diseñar un ejército del futuro de primer nivel.

¿Qué armas llevarán estos cazas y qué supone este paso histórico?
Hay un factor tan importante para Ucrania como los propios aviones: el acuerdo cubre también todos sus sistemas de armamento. El ministro de Defensa ucraniano, Mykhailo Fedorov, ha destacado el impacto que tendrá esta tecnología en el frente: “Los cazas Gripen pueden transportar misiles Meteor, lo que podría convertirse en uno de los factores clave para la ventaja tecnológica de Ucrania. Principalmente a la hora de detectar amenazas de forma más temprana, contrarrestar los aviones enemigos con mayor eficacia y golpear objetivos aéreos a larga distancia”.
Visto en su conjunto, este pacto representa una modernización estructural y profunda de las capacidades de defensa aérea de Ucrania, alejándose de las donaciones aisladas de los últimos años. De hecho, es la primera vez desde que el país logró su independencia en 1991 que Ucrania se compromete a comprar una cantidad tan grande de aviones de combate completamente nuevos. Suecia, que ha apoyado a Kyiv desde los primeros días de la invasión a gran escala por parte de Rusia, se consolida así como el socio clave en esta transformación militar histórica.

Las dos fases del plan: de la ayuda inmediata a la compra estratégica
La hoja de ruta para integrar los cazas Gripen en la defensa de Ucrania está diseñada al milímetro y se dividirá en dos etapas consecutivas para asegurar que ningún avión se quede en tierra por falta de preparación.
En la primera fase, fijada para principios de 2027, Suecia entregará a Ucrania los primeros 16 aparatos en sus versiones Gripen C/D en concepto de ayuda militar gratuita. Estos aviones, que han servido previamente en la Fuerza Aérea sueca, tienen un objetivo operativo inmediato. Según el Ministerio de Defensa ucraniano, este despliegue inicial permitirá familiarizarse con la plataforma mucho más rápido, entrenar a los pilotos y al personal de mantenimiento, adaptar las pistas e infraestructuras necesarias y construir de forma progresiva la capacidad operativa del país. Gracias a esto, cuando lleguen los modelos más avanzados, Ucrania no tendrá que diseñar un sistema desde cero, sino que la estructura ya estará lista para el combate. De hecho, los pilotos y técnicos ucranianos ya han comenzado su entrenamiento en suelo sueco.
La segunda fase se centra en la parte puramente estratégica y de propiedad. Ucrania realizará la compra formal de 16 cazas Gripen E, la variante más moderna y letal del aparato, cuyas entregas comenzarán a principios de 2029. Además de los aviones, el contrato incluye todo el equipamiento necesario, la compleja red logística y un soporte técnico firmado a largo plazo. A partir de este punto, el plan queda abierto hacia el futuro, ya que se espera que los siguientes lotes de aviones se vayan entregando bajo nuevos contratos adicionales que se firmarán de forma escalonada entre Ucrania, Suecia y la compañía aeroespacial Saab durante la próxima década.
Un frente común en la industria de defensa europea
Tanto para Ucrania como para el resto del continente, este acuerdo se ha convertido en el ejemplo más claro de cooperación militar de alto nivel dentro de la alianza democrática europea. Lejos de ser un esfuerzo en solitario de Estocolmo, la compra de los cazas se financiará de forma íntegra a través de mecanismos de crédito de la Unión Europea con el respaldo financiero y de garantías del Reino Unido.
Al mismo tiempo, la propia fabricación de la plataforma Gripen involucra de forma directa a industrias aeroespaciales de múltiples países europeos, lo que convierte a este proyecto en un verdadero escudo comunitario. Juntos, Suecia y Ucrania han cerrado un acuerdo de defensa histórico que no solo busca proteger los cielos de Kyiv, sino que subraya la creciente determinación de Europa por reforzar su propia seguridad y sus capacidades industriales de defensa frente a los desafíos planteados por Rusia.
Escucha este artículo:

-3a3e88abd7d5e13a9ca10d295173a46a.jpeg)

-21f402f6f32da8b0165ae48804a71feb.jpeg)
-2615f219e2e8004cf32c4a00b4acf174.jpg)

