Ucrania ha logrado un avance significativo en la guerra tecnológica al destruir un puente estratégico ruso utilizando exclusivamente drones, en una operación sin precedentes desde el inicio del conflicto.
La misión, llevada a cabo por el 426º Regimiento de Sistemas No Tripulados del Cuerpo de Marines ucraniano, marca un punto de inflexión en el uso de plataformas aéreas no tripuladas en operaciones de ingeniería y ataque.
Rusia y China han bloqueado en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución destinada a garantizar la seguridad de la navegación en el Estrecho de Ormuz, en un momento crítico para la estabilidad energética global y con implicaciones directas para la guerra en Ucrania.
La votación se produjo horas antes del ultimátum fijado por Estados Unidos a Irán, aumentando la tensión internacional.
Ucrania ha asestado un nuevo golpe estratégico al sector energético ruso tras dejar fuera de operación una de las principales refinerías del país, intensificando la presión sobre el suministro de combustible y las exportaciones de Moscú.
La refinería NORSI, operada por Lukoil y ubicada en la región de Nizhni Nóvgorod, suspendió sus actividades tras un ataque con drones ocurrido el fin de semana.