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Guerra en Ucrania hoy: Rusia lanza 690 misiles y drones contra Ucrania y usa un Oreshnik sobre la región de Kyiv

Bomberos trabajan dentro de un edificio quemado en Kyiv tras el ataque ruso contra la capital ucraniana.

En una noche en que la guerra volvió a entrar por todos los distritos de Kyiv, Rusia lanzó 690 misiles y drones contra Ucrania —incluido un Oreshnik contra Bila Tserkva—, dejando muertos, decenas de heridos y daños en varias regiones, mientras en los territorios del frente las bombas guiadas, los drones y la artillería siguen deshaciendo ciudades y pueblos bajo presión diaria.

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Rusia lanzó durante la noche del 24 de mayo un ataque combinado de gran escala contra Ucrania, con 90 misiles y 600 drones de distintos tipos. La dirección principal fue Kyiv, pero los daños también se registraron en las regiones de Kyiv, Cherkasy y Poltava.

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La capital fue alcanzada en todos sus distritos. Las autoridades reportaron daños en decenas de puntos, incluidos edificios residenciales, viviendas privadas, centros educativos, comercios, un mercado, instalaciones de la policía y del Servicio Estatal de Emergencias, además del Museo Nacional de Chornobyl.

Dentro de la misma oleada, Rusia también empleó un Oreshnik contra el área de Bila Tserkva, en la región de Kyiv. El uso de este misil balístico intercontinental colocó el ataque en otra categoría: no fue solo una operación de saturación con drones y misiles, sino un golpe pensado para combinar destrucción material, presión psicológica y señal estratégica.

La Fuerza Aérea de Ucrania informó que las defensas derribaron o neutralizaron 604 objetivos aéreos, entre ellos 55 misiles y 549 drones. Aun así, se registraron impactos directos y caída de restos en decenas de ubicaciones.

En Kyiv, el balance inicial era de dos muertos y más de 50 heridos, pero las cifras probablemente aumentarán durante el día. Las operaciones de rescate siguen en marcha, más personas continúan solicitando asistencia médica y varios edificios dañados permanecen bajo riesgo estructural. El ataque masivo se produjo mientras Rusia mantiene presión sobre el frente y continúa devastando las ciudades y pueblos cercanos a la línea de contacto con bombas guiadas, drones y artillería.

Una oleada de 690 objetivos aéreos con Kyiv como blanco principal

El ataque comenzó a las 18:00 del 23 de mayo y se prolongó durante la noche. La Fuerza Aérea de Ucrania contabilizó 690 objetivos aéreos rusos: 90 misiles y 600 drones de distintos tipos. La dirección principal fue Kyiv, aunque la ofensiva también dejó daños en otras regiones del país.

Rusia no lanzó una sola categoría de armamento, sino una combinación pensada para abrir varias capas de presión al mismo tiempo. En la misma noche empleó misiles balísticos, misiles de crucero, Kinzhal, Zircon, drones Shahed, Gerbera e Itálmas, municiones merodeadoras Banderol y drones señuelo Parodiya. También fue utilizado un Oreshnik contra la zona de Bila Tserkva, en la región de Kyiv.

La defensa aérea ucraniana derribó o neutralizó 604 objetivos: 55 misiles y 549 drones. Otros 19 misiles rusos probablemente no alcanzaron sus objetivos, según el balance preliminar, aunque los puntos de caída seguían bajo verificación.

El número de interceptaciones fue alto, pero no evitó la escala del daño. La Fuerza Aérea registró impactos de 16 misiles y 51 drones de ataque en 54 puntos, además de restos de drones derribados en otras 23 ubicaciones.

La noche dejó claro el método: una masa de drones para ocupar el cielo, misiles de distintos perfiles para complicar la respuesta, y Kyiv como centro del golpe. La defensa aérea redujo la mayor parte de la amenaza, pero los objetivos que atravesaron la barrera fueron suficientes para causar incendios, destrucción residencial y una operación de rescate abierta en decenas de lugares.

Oreshnik sobre Bila Tserkva: el golpe que cambió el marco de la noche

El dato que separa este ataque de una oleada masiva convencional es el uso del Oreshnik contra la zona de Bila Tserkva, en la región de Kyiv. No fue el arma más numerosa del ataque, pero sí la que le dio otro peso: Rusia no solo lanzó cientos de drones y decenas de misiles para saturar la defensa aérea; introdujo también un misil balístico estratégico, con capacidad para portar cargas convencionales o nucleares.

La Fuerza Aérea de Ucrania registró durante la noche el lanzamiento de un misil balístico desde Kapustin Yar, en la región rusa de Astrakhan. Después, Zelenskyy confirmó que Rusia había usado un Oreshnik y que el impacto se produjo en Bila Tserkva.

El Oreshnik ocupa un lugar particular en el arsenal ruso porque no funciona solo como arma de impacto. También funciona como mensaje. Moscú lo ha presentado como un sistema de altísima velocidad, difícil de interceptar y capaz de transportar distintos tipos de carga. Fuentes especializadas lo describen como un misil balístico móvil derivado del RS-26 Rubezh, con capacidad MIRV; en la práctica, su uso contra Ucrania tiene una carga de escalada que va más allá del daño inmediato en el punto de impacto.

Kyiv: daños en todos los distritos y rescates todavía en marcha

En Kyiv, el ataque alcanzó todos los distritos de la capital. Las autoridades ucranianas reportaron alrededor de 50 puntos dañados, entre ellos edificios de apartamentos, viviendas privadas, centros comerciales, centros educativos, un mercado, instalaciones de la policía, edificios del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (DSNS) y el Museo Nacional de Chornobyl.

El balance provisional es de dos muertos y más de 50 heridos en la ciudad, pero la cifra puede aumentar durante el día. Las operaciones de rescate continúan, más personas siguen solicitando asistencia médica y varios edificios dañados presentan riesgo estructural.

Un niño camina con un oso de peluche frente a un edificio incendiado en Kyiv tras el ataque ruso con misiles y drones.
Un niño corre con un oso de peluche frente a un edificio en llamas en Kyiv, mientras los equipos de emergencia trabajan tras una de las mayores oleadas rusas de misiles y drones contra la capital. (Foto: Nikita Lysovyi)
Bombero extingue un incendio en un edificio de Kyiv tras el ataque ruso masivo con misiles y drones.
Un bombero dirige agua contra un edificio incendiado en Kyiv, una de las decenas de ubicaciones dañadas durante la oleada rusa de misiles y drones del 24 de mayo. (Foto: Nikita Lysovyi)

En los primeros minutos tras los impactos, los rescatistas evacuaron a 12 personas de una residencia dañada. En otros puntos de la ciudad, ayudaron a decenas de vecinos a salir de edificios de varias plantas alcanzados por fuego. La situación sigue siendo peligrosa incluso después del amanecer: en uno de los inmuebles afectados se produjo un nuevo colapso estructural durante la mañana.

La respuesta de emergencia continúa desplegada en decenas de lugares al mismo tiempo. El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (DSNS) utiliza equipos de ingeniería, sistemas robotizados y drones para trabajar en zonas donde el fuego, los escombros o el riesgo de derrumbe dificultan el acceso directo. Unidades de emergencia de regiones vecinas ya llegaron a Kyiv para reforzar las labores de extinción, rescate y evaluación de daños.

Bombero camina frente a un edificio residencial dañado en Kyiv tras el ataque ruso con misiles y drones.
Un bombero avanza frente a un bloque residencial dañado en Kyiv, entre humo, escombros y restos de una oleada rusa que alcanzó zonas habitadas de la capital. (Foto: Nikita Lysovyi)
Bomberos trabajan dentro de un edificio quemado en Kyiv tras el ataque ruso contra la capital ucraniana.
Bomberos trabajan dentro de un edificio calcinado en Kyiv, entre paredes ennegrecidas y humo, después de que el ataque ruso dejara incendios y derrumbes parciales en la ciudad. (Foto: Nikita Lysovyi)

El ataque también dañó instalaciones del propio sistema de seguridad y emergencia. Entre los edificios afectados hay dependencias de la policía y de la administración regional del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (DSNS). Mientras los bomberos trabajaban para extinguir incendios en una de esas instalaciones, operadores refugiados seguían recibiendo llamadas de ciudadanos que pedían ayuda.

La policía ha desplegado carpas para recibir denuncias por viviendas, coches y bienes destruidos o dañados. Cerca de los edificios más afectados también trabajan equipos móviles del Servicio de Migración y del centro de servicios del Ministerio del Interior para asistir a personas que han perdido documentos o necesitan trámites urgentes.

Mujer sentada junto a una zona dañada en Kyiv mientras rescatistas trabajan tras el ataque ruso.
Una mujer llora frente a un edificio destruido en Kyiv, con los bomberos aún trabajando entre humo y escombros tras la oleada rusa de misiles y drones. (Foto: Nikita Lysovyi)
Sanitarios atienden a un hombre herido dentro de una ambulancia en Kyiv tras el ataque ruso masivo con misiles y drones.
Sanitarios atienden a un hombre herido en Kyiv tras el ataque ruso del 24 de mayo, mientras las autoridades advierten de que el balance de víctimas puede seguir aumentando. (Foto: Nikita Lysovyi)

Psicólogos de la policía y del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (DSNS) atienden a los afectados en los lugares del ataque. Según las autoridades, cerca de 100 personas ya han recibido apoyo psicológico tras la noche de bombardeos.

Entre los edificios dañados está el Museo Nacional de Chornobyl, reabierto apenas un mes antes tras una larga restauración. El ataque dejó dentro del mismo mapa de destrucción viviendas, servicios de emergencia, centros educativos, comercio, patrimonio histórico y memoria pública.

Bomberos despliegan una escalera frente a un edificio incendiado en Kyiv tras el ataque ruso del 24 de mayo.
Bomberos trabajan frente a un edificio envuelto en humo en Kyiv, donde los impactos rusos dejaron incendios abiertos y daños en decenas de puntos de la ciudad. (Foto: Nikita Lysovyi)
Adulto y niño observan un edificio de viviendas dañado en Kyiv tras el ataque ruso con misiles y drones.
Un adulto y un niño observan un bloque de viviendas dañado en Kyiv, donde la noche de ataques rusos dejó ventanas arrancadas, pisos abiertos y hogares destruidos. (Foto: Nikita Lysovyi)

Daños fuera de Kyiv: Cherkasy, región de Kyiv y Poltava

El ataque no se limitó a la capital. Las autoridades también reportaron daños en la región de Kyiv, Cherkasy y Poltava, con víctimas civiles y varios incendios tras la caída de misiles, drones y restos interceptados.

En la región de Kyiv, las autoridades confirmaron dos muertos y varios heridos. La zona más grave dentro del ataque regional es Bila Tserkva, donde Rusia empleó un Oreshnik, en paralelo a la oleada de drones y misiles dirigida contra Kyiv y sus alrededores.

En Cherkasy, un dron impactó contra un edificio residencial de varias plantas. Más de una decena de personas resultaron heridas. El dato encaja con el patrón general de la noche: no solo instalaciones críticas o áreas industriales, sino viviendas, bloques habitados y zonas urbanas que obligan a desplegar equipos de rescate entre incendios, escombros y evacuaciones.

Bomberos extinguen un incendio en un bloque de viviendas de Cherkasy alcanzado por un dron ruso durante el ataque nocturno.
Un bloque de viviendas arde en Cherkasy después de ser alcanzado por un dron ruso durante el ataque nocturno, que dejó más de una decena de heridos en la ciudad. (Foto: Servicios de Emergencia de Cherkasy)
Bomberos apagan desde una escala un edificio residencial dañado en Cherkasy tras el ataque ruso con drones y misiles.
Bomberos apagan desde una escala los pisos calcinados de un edificio residencial en Cherkasy, alcanzado durante la ofensiva aérea rusa del 24 de mayo. (Foto: Servicios de Emergencia de Cherkasy)

En Poltava, las autoridades también informaron de daños tras el ataque, aunque el balance disponible es todavía preliminar. La información sigue actualizándose a medida que los equipos locales revisan los puntos de impacto y las consecuencias de la caída de restos.

Para sofocar los incendios en algunas zonas, el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania movilizó incluso aviación. El refuerzo de unidades desde regiones vecinas hacia Kyiv muestra la dimensión de la respuesta: no se trata de una intervención local, sino de una operación de emergencia distribuida entre varias regiones tras una sola noche de ataque masivo.

Parabrisas agrietado de un camión de bomberos en Poltava tras el ataque ruso masivo con misiles y drones contra Ucrania.
El parabrisas roto de un camión de bomberos en Poltava tras el ataque ruso del 24 de mayo, en una jornada en la que los servicios de emergencia también quedaron expuestos a la ofensiva aérea. (Foto: Servicios de Emergencia de Poltava)
Bomberos combaten un gran incendio en Poltava tras el ataque ruso con misiles y drones contra Ucrania.
Bomberos trabajan frente a un incendio de gran escala en Poltava tras la oleada rusa de misiles y drones que dejó daños en varias regiones de Ucrania. (Foto: Servicios de Emergencia de Poltava)

Defensa aérea: 604 objetivos derribados o neutralizados

La Fuerza Aérea de Ucrania informó de que, según los datos preliminares disponibles a las 09:30, las defensas ucranianas derribaron o neutralizaron 604 de los 690 objetivos aéreos lanzados por Rusia durante la noche.

El balance incluye 55 misiles y 549 drones de distintos tipos. Entre los misiles interceptados figuran 11 Iskander-M/S-400 y 44 misiles de crucero Kh-101, Iskander-K y Kalibr. La neutralización de drones incluyó Shahed, Gerbera, Itálmas, municiones merodeadoras Banderol y drones señuelo Parodiya.

La defensa del ataque implicó varias capas al mismo tiempo: aviación, unidades de misiles antiaéreos, guerra electrónica, unidades de sistemas no tripulados y grupos móviles de fuego. Esa combinación fue necesaria por la propia composición de la oleada rusa, que mezcló drones, misiles balísticos, misiles de crucero y sistemas de mayor velocidad.

El balance también deja un margen todavía abierto: 19 misiles rusos probablemente no alcanzaron sus objetivos, pero las autoridades militares siguen verificando los posibles puntos de caída. La Fuerza Aérea señaló además impactos de 16 misiles y 51 drones de ataque en 54 ubicaciones, junto con restos de drones derribados en otros 23 puntos.

La diferencia entre objetivos interceptados e impactos registrados explica el carácter del ataque. Ucrania derribó la mayor parte de la oleada, pero Rusia lanzó un volumen suficiente para que una parte atravesara la defensa, provocara daños en varias regiones y mantuviera a los servicios de emergencia trabajando durante horas después del final de la alarma.

En el frente, 216 combates y fuerte presión sobre Pokrovsk, Huliaipole y Kostiantynivka

El Estado Mayor de Ucrania reportó 216 combates durante la última jornada, con la mayor actividad rusa concentrada en los sectores de Pokrovsk, Huliaipole y Kostiantynivka.

La presión terrestre fue acompañada por un alto volumen de fuego contra posiciones ucranianas y zonas pobladas. Rusia llevó a cabo 83 ataques aéreos, lanzó 264 bombas aéreas guiadas, empleó 9.753 drones suicidas y realizó 3.195 ataques de artillería, incluidos 34 con sistemas de lanzacohetes múltiples.

La cifra de bombas guiadas sigue siendo uno de los datos centrales del frente. En las ciudades y pueblos próximos a la línea de contacto, este tipo de munición no solo prepara asaltos terrestres: destruye edificios, vacía barrios y hace cada vez más difícil sostener vida civil cerca del frente.

Las Fuerzas de Defensa de Ucrania informaron además ataques contra objetivos rusos durante la jornada. La aviación, las tropas de misiles y la artillería ucranianas alcanzaron un puesto de mando, nueve zonas de concentración de personal y un sistema de artillería ruso.

Situación por sectores: Pokrovsk y Huliaipole concentran la presión terrestre rusa

El frente no mostró una distribución uniforme de ataques. Rusia concentró su mayor esfuerzo en Pokrovsk y Huliaipole, mientras mantuvo presión secundaria en Kostiantynivka, Lyman y varios sectores del noreste y sur.

El orden siguiente recoge solo los sectores activos reportados por el Estado Mayor, de mayor a menor intensidad.

Pokrovsk: 42 asaltos rusos en el eje más cargado del día

El sector de Pokrovsk volvió a registrar la mayor presión terrestre. Las fuerzas ucranianas detuvieron 42 acciones de asalto rusas cerca de una amplia línea de localidades: Vilne, Bilytske, Rodynske, Oleksandrivka, Shevchenko, Pokrovsk, Hryshyne, Toretske, Dorozhnie, Novooleksandrivka, Udachne, Kucheriv Yar, Novopavlivka y Novopidhornie.

La amplitud de la lista es importante. Rusia no concentró todos los ataques en un solo punto, sino que presionó varios accesos y localidades del sector al mismo tiempo. Ese patrón obliga a Ucrania a sostener una defensa extendida y a responder a intentos de avance que buscan abrir brechas locales, no necesariamente producir un único empuje frontal.

Pokrovsk sigue siendo el principal foco de presión rusa en Donetsk. El volumen de asaltos indica que Moscú continúa invirtiendo personal y recursos en este eje, pese al alto desgaste diario reportado por el Estado Mayor.

Huliaipole: 32 ataques rusos en el sureste

El segundo sector más activo fue Huliaipole, donde Rusia lanzó 32 ataques durante la jornada.

Los combates se registraron cerca de Nove Zaporizhzhia, Zlahoda, Solodke, Staroukrainka, Dobropillia, Hirke, Zaliznychne, Vozdvyzhivka, Olenokostiantynivka y Charivne.

El número de ataques sitúa a Huliaipole muy por encima de la mayoría de sectores activos. La presión rusa se extendió sobre varias localidades del frente suroriental, lo que apunta a un intento de mantener contacto en distintos puntos y buscar vulnerabilidades en una línea amplia.

A diferencia de un ataque concentrado sobre una sola localidad, este tipo de presión dispersa obliga a Ucrania a repartir vigilancia, fuego de apoyo y reservas. En términos tácticos, Huliaipole aparece como el segundo eje de mayor desgaste de la jornada.

Kostiantynivka: 16 ataques cerca de la ciudad y sus accesos

En el sector de Kostiantynivka, el Estado Mayor reportó 16 ataques rusos.

Los combates se produjeron cerca de Kostiantynivka, Pleshchiivka, Illinivka, Ivanopillia, Novodmytrivka y Stepanivka.

El sector mantiene una presión sostenida en Donetsk. Rusia atacó tanto en torno a la ciudad como en localidades próximas, intentando tensar el área y mantener a las defensas ucranianas ocupadas en varios puntos a la vez.

Aunque la intensidad fue menor que en Pokrovsk y Huliaipole, Kostiantynivka sigue dentro del grupo principal de sectores activos. Su importancia está en la continuidad de la presión: ataques repetidos, varias localidades implicadas y una posición dentro de una zona más amplia de operaciones rusas en Donetsk.

Lyman: 12 intentos de avance en varias direcciones

En el sector de Lyman, las fuerzas ucranianas repelieron 12 intentos rusos de avance.

Los ataques se registraron cerca de Torske, Ozerne, Drobysheve, Dibrova, Yampil y Lyman.

La presión fue menor que en los tres ejes principales, pero mantuvo un patrón similar: ataques repartidos entre varias localidades, sin depender de un único punto de contacto.

Lyman sigue siendo un sector activo del frente oriental. Rusia intenta conservar iniciativa local, fijar unidades ucranianas y mantener presión en una zona donde los combates se distribuyen entre bosques, localidades pequeñas y accesos hacia posiciones defensivas ucranianas.

Sur de Slobozhanshchyna: siete ataques cerca de Ternove, Hraniv y Novovasylivka

En el sector Sur de Slobozhanshchyna, Rusia realizó siete ataques contra posiciones ucranianas.

Los intentos de avance se registraron cerca de Ternove, Hraniv y Novovasylivka.

La intensidad fue inferior a la observada en Donetsk y Zaporizhzhia, pero el sector sigue activo. Los ataques mantienen presión sobre el noreste y obligan a Ucrania a sostener defensa, reconocimiento y respuesta en una dirección que Rusia puede usar para fijar fuerzas lejos de los ejes principales.

Norte de Slobozhanshchyna y Kursk: seis combates y fuerte volumen de fuego

En los sectores del Norte de Slobozhanshchyna y Kursk, el Estado Mayor registró seis combates.

Aunque el número de enfrentamientos terrestres fue limitado, Rusia mantuvo un volumen considerable de fuego: 81 bombardeos contra posiciones ucranianas y zonas pobladas, incluido un ataque con lanzacohetes múltiples. También lanzó cinco ataques aéreos y empleó 10 bombas guiadas.

Este sector no destaca por el número de asaltos, sino por la presión de fuego. Rusia utiliza esta dirección para mantener inestabilidad en el norte, castigar localidades fronterizas y forzar a Ucrania a conservar recursos defensivos en una zona alejada de los principales focos del este y sureste.

Kupiansk: cinco ataques detenidos

En el sector de Kupiansk, las fuerzas ucranianas detuvieron cinco ataques rusos cerca de Hlushkivka y Novoplatonivka.

La actividad fue menor que en Lyman, pero el eje sigue bajo presión. Rusia mantiene intentos puntuales de avance en el noreste, buscando conservar tensión sobre posiciones ucranianas y rutas cercanas.

Kupiansk no aparece como el sector más intenso del día, pero sigue formando parte de la presión constante sobre la región de Kharkiv.

Sloviansk: tres intentos de avance

En el sector de Sloviansk, Ucrania reportó tres ataques rusos cerca de Zakitne y Rai-Oleksandrivka.

El volumen fue bajo, aunque el sector mantiene valor operativo por su conexión con el eje Sloviansk-Kramatorsk. Rusia no concentró allí su esfuerzo principal durante la jornada, pero mantuvo actividad suficiente para conservar presión en el norte de Donetsk.

Kramatorsk: dos ataques localizados

En el sector de Kramatorsk, las fuerzas ucranianas repelieron dos ataques rusos cerca de Nykyforivka y Tykhonivka.

El informe apunta a actividad localizada, sin una concentración amplia de ataques. Aun así, el eje sigue dentro del arco de presión ruso sobre Donetsk, especialmente por su relación con Sloviansk y Kostiantynivka.

Oleksandrivka: dos ataques cerca de Verbove y Zaporizke

En el sector de Oleksandrivka, Rusia lanzó dos ataques cerca de Verbove y Zaporizke.

La presión fue puntual y quedó lejos de la intensidad registrada en Huliaipole. El dato muestra actividad ofensiva limitada dentro del frente suroriental, sin indicios de una operación más amplia en ese eje durante la jornada.

Dnipro: dos ataques cerca de Hola Prystan y Zaplava

En el sector de Dnipro, las fuerzas ucranianas detuvieron dos ataques rusos cerca de Hola Prystan y Zaplava.

La actividad terrestre fue reducida, pero el sector conserva un nivel de riesgo permanente por su geografía, la presencia de posiciones rusas al otro lado del río y la posibilidad de ataques puntuales contra posiciones ucranianas. El parte no señala una escalada en este tramo, pero sí mantiene la zona dentro de los sectores activos del día

Pérdidas rusas: 1.110 efectivos en 24 horas

El Estado Mayor de Ucrania elevó a 1.110 las bajas rusas estimadas durante la última jornada. Con ese dato, las pérdidas acumuladas de personal ruso desde el 24 de febrero de 2022 ascienden a aproximadamente 1.355.920 efectivos, según el balance ucraniano del 24 de mayo de 2026.

El desgaste material más alto vuelve a aparecer en tres categorías directamente ligadas a la presión diaria sobre el frente: sistemas no tripulados, vehículos logísticos y artillería. Ucrania reportó 1.843 drones rusos destruidos o neutralizados, 292 vehículos y camiones cisterna y 61 sistemas de artillería en 24 horas.

Una campaña de terror que no se traduce en avances decisivos

La jornada muestra dos planos distintos de la guerra rusa contra Ucrania. Por un lado, una campaña de terror: misiles, drones, incendios, viviendas destruidas, edificios públicos dañados y equipos de rescate trabajando entre escombros. Por otro, una presión militar constante en el frente, con ataques terrestres repetidos, bombas guiadas, artillería y drones contra localidades ya sometidas a desgaste diario.

El objetivo inmediato de estos ataques busca imponer presión psicológica, castigar a la población civil, forzar a los servicios de emergencia a trabajar al límite y mantener al país entero bajo amenaza, desde Kyiv hasta las ciudades próximas a la línea de contacto.

Pero esa agresión no se traduce, en avances sobre el terreno. Rusia mantiene un volumen alto de ataques y pérdidas, pero sus asaltos siguen siendo repelidos en los principales sectores activos, incluidos Pokrovsk, Huliaipole y Kostiantynivka.

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