- Categoría
- Guerra en Ucrania
Acorralado por el estancamiento, Putin se prepara para escalar la guerra en Ucrania

La negativa del líder ruso Vladímir Putin a dar un paso atrás en Ucrania responde a las dinámicas y a los instintos de supervivencia propios de las estructuras de poder del "gangsterismo político" en Rusia, según publicó la revista The Economist el pasado 30 de agosto.
El análisis advierte de que el mandatario ruso, viéndose acorralado por el desarrollo de la guerra, planea escalar la ofensiva militar contra el territorio ucraniano para afianzar su posición.
Cada día luchamos contra la desinformación rusa. Tu ayuda nos fortalece.
Escalada estratégica y tensión internacional
El análisis de The Economist destaca que la visión depredadora de Vladímir Putin quedó patente durante su intervención del 29 de agosto ante estudiantes universitarios en Moscú. En dicho acto, el líde ruso alegó falsamente que las orcas devoran osos polares para ilustrar la "cadena alimentaria" y justificar la guerra. Aunque la afirmación carece de rigor biológico, la publicación señala que ofrece una radiografía de la mentalidad de un líder atrapado en un callejón sin salida estratégico, con un ejército estancado que sufre miles de bajas mensuales y ante los crecientes daños de los drones ucranianos sobre la infraestructura rusa.
Ante este estancamiento, los servicios de inteligencia occidentales observan con inquietud los indicios de una posible escalada. Entre los factores de alarma citados figuran la sorpresiva visita a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe, el pasado 25 de agosto, la solicitud de ayuda militar de Finlandia a Suecia para vigilar incursiones fronterizas, la destrucción por parte de Rumanía de un dron naval ruso dirigido a una plataforma petrolíferos, y la neutralización de presuntos planes de sabotaje vinculados al Kremlin en Alemania y Eslovaquia.
Asimismo, Putin rompió su silencio respecto a los ataques ucranianos con drones contra refinerías y centros logísticos rusos —incluidos almacenes de la plataforma de comercio electrónico Wildberries—. En su alocución del 22 de agosto, el líder ruso acusó a Ucrania de abrir una "caja de Pandora" y prometió represalias de gran alcance.
-98a798cd835614c7dfcf5e872eaf63a9.jpg)
Rechazo a la vía negociada y erosión del apoyo interno
Esa misma jornada, el líder ruso descartó de forma categórica cualquier posibilidad de negociación de paz, asegurando ante las filas de su formación política que la operación militar solo avanzará "hacia adelante".
Fuentes cercanas al Kremlin consultadas por The Economist confirman que, tras semanas de deliberación durante el verano, el mandatario ha optado formalmente por la vía de la escalada militar. Esta decisión se produce en un contexto de progresivo desgaste en la opinión pública rusa: sondeos independientes del Centro Levada reflejan que el 57% de la población califica la situación actual de "tensa", condicionada por el goteo constante de bajas, el temor a nuevas movilizaciones y la falta de horizontes a largo plazo.
El pesimismo es aún más acentuado entre las élites rusas. Fuentes internas citadas por la publicación señalan un consenso creciente sobre el fracaso de una contienda que roza ya su quinto año, debido a la enorme cantidad de tiempo desembolsado independientemente del desenlace final. No obstante, la lógica de supervivencia que rige al régimen impide a Putin mostrar síntomas de debilidad.
No alcanzar siquiera el objetivo mínimo de tomar la totalidad de la región del Donbás podría comprometer su propia integridad física. "Me colgarán", habría llegado a confesar el mandatario a su círculo cercano en las fases iniciales de la guerra, según recoge el informe de The Economist.

Estrategia hibrida y crisis de reclutamiento
Aunque el alcance exacto de la inminente escalada no está del todo definido, The Economist sugiere que Moscú intensificará las operaciones de guerra híbrida y sabotaje contra las rutas europeas de suministro hacia Ucrania. En el frente, fuentes rusas señalan que Putin prevé movilizar entre 300.000 y 400.000 efectivos adicionales.
Para evitar una nueva ola de movilización con un alto coste político, el Kremlin confiará en la presión de los gobiernos regionales para reclutar tropas. Estas medidas buscan proyectar fortaleza y garantizar la continuidad del régimen, prolongando la guerra a costa de una mayor inestabilidad.
La escasez de efectivos queda reflejada en los cálculos de la inteligencia occidental, que estiman que Rusia pierde unos 6.000 soldados más al mes de los que logra reclutar. Pese a alistar a unos 1.000 efectivos diarios, Moscú no consigue cubrir las bajas del frente, lo que empuja a las fuerzas rusas a potenciar los ataques con misiles de largo alcance contra infraestructuras ucranianas.
Escucha este artículo:

-3a3e88abd7d5e13a9ca10d295173a46a.jpeg)


-21f402f6f32da8b0165ae48804a71feb.jpeg)

