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Una nueva movilización de Putin desataría bajas masivas y deserciones récord en Rusia

Una nueva ola de movilización en Rusia podría provocar pérdidas sustanciales en el frente y un aumento de las deserciones, al tiempo que generaría riesgos políticos internos para el Kremlin.
Según informó el Financial Times este 10 de agosto, una persona cercana al Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que Moscú enfrenta crecientes dificultades para mantener el personal necesario en su guerra contra Ucrania, ya que las bajas en el campo de batalla continúan absorbiendo gran parte del nuevo reclutamiento militar.
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Riesgos políticos y elevadas bajas tras un eventual reclutamiento
Una nueva movilización a gran escala podría proporcionar a Moscú personal adicional; sin embargo, la fuente cercana al Ministerio de Defensa declaró al Financial Times que dicho paso conllevaría riesgos significativos.
«El efecto político de las bajas masivas entre los hombres movilizados, combinado con un probable aumento significativo de las deserciones, podría ser muy negativo a nivel interno», señaló la fuente.
Incentivos financieros millonarios ante el déficit de voluntarios
Hasta el momento, el Kremlin ha recurrido principalmente a la contratación de soldados profesionales en lugar de repetir la reclutación masiva iniciada en el otoño de 2022. El expresidente ruso y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev, calificó la perspectiva de una nueva movilización como «una tontería», según recoge el Financial Times.
No obstante, el diario británico informó que el Kremlin y el Ministerio de Defensa ruso han instruido a las autoridades regionales para que cumplan con las cuotas de reclutamiento fijadas, con el objetivo de alcanzar los 409.000 nuevos efectivos en 2026.
Medvédev afirmó que alrededor de 200.000 personas fueron reclutadas durante la primera mitad del año; sin embargo, el elevado ritmo de bajas implica que la mayoría de los nuevos soldados se destina a reponer unidades ya existentes en la línea de frente, en lugar de constituir reservas sustanciales.
Rusia también ha incrementado los incentivos económicos para los reclutas, alcanzando primas de firma de hasta 4,5 millones de rublos —aproximadamente 56.000 dólares— en algunos casos. A pesar de estas retribuciones, los analistas citados por el Financial Times señalan que encontrar un número suficiente de voluntarios resulta cada vez más complicado.
Incursiones forzosas y récord de deserciones en las filas rusas
El informe también documentó prácticas de reclutamiento cada vez más coercitivas. Activistas señalaron al Financial Times que la policía de Penza ha llevado a cabo redadas en centros de trabajo y ha detenido a hombres en la vía pública para trasladarlos a oficinas de reclutamiento, donde se les presiona para firmar contratos militares. Las autoridades rusas también han ampliado el uso de citaciones para exigir a los ciudadanos que actualicen sus expedientes de registro militar.
Al mismo tiempo, la deserción ha ido en aumento. Al menos 28.000 militares rusos han sido condenados por abandonar sus puestos, según la organización de derechos humanos Peace Plea, citada por el Financial Times. Documentos militares rusos filtrados y analizados por el grupo ucraniano Frontelligence Insight indican que la cifra anual real de deserciones podría ser al menos el doble.
La presión sobre el personal militar de Rusia coincide con elevadas bajas continuadas en el campo de batalla. Los gobiernos occidentales estiman que casi 500.000 tropas rusas han muerto desde que Moscú inició su invasión a gran escala contra Ucrania, mientras que las bajas rusas actuales superan los 30.000 efectivos al mes, de acuerdo con las cifras citadas por el FT.
Necesidad de reemplazos frente al desgaste en el frente
Analistas militares consultados por el periódico señalaron que Rusia utiliza cada vez más a los nuevos reclutas para reemplazar las bajas en lugar de acumular fuerzas para operaciones ofensivas de mayor envergadura. Michael Kofman, miembro sénior del Carnegie Endowment for International Peace, indicó que si Rusia no logra mantener el ritmo de reclutamiento o llevar a cabo otra movilización, sus unidades de primera línea podrían comenzar a reducirse de nuevo, lo que limitaría la capacidad de Moscú para sostener operaciones ofensivas.
Por el momento, Moscú continúa apoyándose en la contratación mediante contratos, incentivos económicos y la presión sobre las autoridades regionales para suplir las pérdidas en el campo de batalla sin decretar formalmente una nueva movilización a nivel nacional.
De hecho, Rusia ya está presionando a las administraciones regionales para reclutar 409.000 soldados bajo contrato durante 2026, en un intento por cubrir las bajas sufridas en el frente evitando la convocatoria de un nuevo llamamiento masivo.
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