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Alemania exige restringir aún más los visados turísticos a ciudadanos rusos tras el sabotaje de Leipzig

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Un billete de avión colocado en el interior de un pasaporte de un ciudadano ruso.
Un billete de avión se observa en el interior del pasaporte de un pasajero ruso. (Foto: Getty Images)

El Gobierno alemán ha dado un paso más en el endurecimiento de su política respecto a Moscú. Durante una rueda de prensa celebrada este 2 de septiembre, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Martin Giese, afirmó categóricamente que los viajes de ocio de ciudadanos rusos hacia Alemania «no pueden continuar en el formato anterior, como hasta ahora, porque no existe una 'normalidad' mientras Rusia mantenga una guerra de agresión».

El representante diplomático subrayó que Berlín prevé trabajar de manera coordinada con sus socios de la Unión Europea para reducir de forma drástica la concesión de visados. Según informaciones recogidas por Deutsche Welle, Giese enfatizó que el volumen actual de permisos de entrada otorgados a ciudadanos de RusIa con fines turísticos dentro del espacio comunitario resulta desproporcionadamente elevado en el contexto bélico actual.

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Vínculo directo con el sabotaje en Leipzig y nuevos controles de seguridad

La ofensiva diplomática para endurecer las condiciones de entrada a territorio comunitario se produce tras el anuncio realizado un día antes por el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul. El jefe de la diplomacia germana confirmó que Berlín reforzará los controles fronterizos para los viajeros procedentes de Rusia como respuesta directa al incidente con drones registrado en el aeropuerto de Leipzig, una operación que la inteligencia alemana atribuye de forma explícita al Kremlin.

Según las investigaciones policiales, la tentativa de sabotaje tuvo lugar la noche del 4 de agosto en las instalaciones aeroportuarias de Leipzig/Halle y tuvo como objetivo principal los aviones de carga pesada An-124 de bandera ucraniana. Las pesquisas revelan que se emplearon múltiples aeronaves no tripuladas: un primer dron cargado con explosivos fue localizado a escasa distancia de los aparatos ucranianos, mientras que un segundo dispositivo colisionó minutos después contra una aeronave de mercancías de la compañía DHL. Ante esta escalada, las autoridades alemanas buscan restringir el acceso exclusivamente a aquellos ciudadanos que no supongan una amenaza para la seguridad nacional y europea.

Reservismo en los detalles operativos y alerta por nuevos ataques híbridos

El portavoz de Exteriores, Martin Giese, rechazó detallar las medidas concretas que se aplicarán para limitar la entrada de ciudadanos rusos, argumentando que la divulgación de los protocolos operativos permitiría a los sospechosos esquivar los controles de seguridad. La advertencia diplomática coincide con la llamada de atención efectuada por el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, quien alertó sobre la alta probabilidad de que se produzcan nuevas operaciones híbridas y sabotajes encubiertos orquestados por los servicios secretos rusos en suelo alemán.

Como respuesta institucional al sabotaje de Leipzig, el Ministerio de Asuntos Exteriores citó formalmente al embajador ruso en Berlín, Serguéi Necháev, para transmitirle una protesta diplomática firme. De forma paralela, el Ejecutivo germano anunció la clausura definitiva del Consulado General de Rusia en Bonn antes del 18 de septiembre y la rescisión inmediata del acuerdo de funcionamiento de la Casa Rusa en Berlín. Desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha asegurado que el Kremlin responderá de manera recíproca a cada una de las decisiones adoptadas por el Gobierno alemán.

Medidas drásticas en el plano diplomático y aumento del apoyo militar

Dentro de esta batería de respuestas, las autoridades germanas han notificado al personal de la Casa Rusa en Berlín que dispone de un plazo de siete días para abandonar el territorio nacional. Esta decisión se toma tras confirmarse los detalles del intento de sabotaje en el aeropuerto de Leipzig/Halle, donde la policía científica halló un primer dron con carga explosiva situado junto a una aeronave de transporte militar ucraniana y, posteriormente, un segundo dispositivo acompañado de unos 50 gramos de sustancia explosiva.

Con las pruebas sobre la mesa, Berlín ha formalizado la acusación directa contra las estructuras de inteligencia del Gobierno ruso por la organización del ataque. Como consecuencia, el Ejecutivo alemán concretará el cierre del Consulado General de Rusia en Bonn el próximo 18 de septiembre y reforzará de forma paralela la asistencia militar a Kyiv mediante el envío de partidas adicionales de misiles para los sistemas de defensa antiaérea Iris-T y el suministro de varios miles de drones de ataque.

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