- Categoría
- Últimas noticias
Rusia presiona a los migrantes para unirse a la guerra en Ucrania o arriesgarse a la expulsión

Moscú ha desarrollado un mecanismo sistemático para obligar a ciudadanos extranjeros a prestar servicio militar, evitando así la apariencia de reclutamiento directo, según informó el Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania el 24 de marzo.
Ante las importantes pérdidas sufridas en Ucrania, el Kremlin está centrando su atención en los migrantes que residen en Rusia sin la ciudadanía rusa. Dado que la mayoría de los países de Asia, África y América Latina se oponen oficialmente al reclutamiento de sus nacionales, Moscú ha optado por una vía legal coercitiva.
Cada día luchamos contra la desinformación rusa. Tu ayuda nos fortalece.
Al hacer prácticamente imposible vivir en el país sin un pasaporte ruso, las autoridades presentan el contrato militar como la única vía para obtener estatus legal y ciudadanía.
El Ministerio del Interior ruso ha informado de un aumento masivo de la presión administrativa, con más de 157.000 extranjeros expulsados por la fuerza en 2024. Si bien las tasas de expulsión disminuyeron en 2025 debido a la supuesta escasez de fondos, el Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania señala que los que permanecen en el país están siendo enviados al frente.
Las nuevas enmiendas legislativas han ampliado los motivos para la presión estatal, permitiendo a las autoridades perseguir a los extranjeros por presunto extremismo, amenazas a la "seguridad de la información" o violaciones de la legislación religiosa. Bajo estas nuevas normas, la expulsión se convierte en el castigo principal para infracciones menores, dejando a los migrantes ante una disyuntiva: la deportación o el campo de batalla.

Si bien el aumento de las multas suele derivar en un incremento del soborno dentro del sistema ruso, el informe de inteligencia sugiere que el objetivo principal no es financiero. En cambio, el Kremlin busca crear un clima de miedo que obligue a los migrantes a firmar contratos militares "voluntariamente" para regularizar la situación legal de sus familias y evitar la persecución estatal.
Según el Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania, esta estrategia permite a Moscú reforzar sus filas con mano de obra extranjera, manteniendo la farsa diplomática de que no se está produciendo ningún reclutamiento forzoso.
El reclutamiento sistemático de extranjeros se ha convertido en un pilar fundamental de la estrategia rusa de recursos humanos, ya que el Kremlin busca evitar una nueva ola de movilización interna. A principios de 2026, las investigaciones revelaron que Moscú había extendido su influencia al sudeste asiático y África, ofreciendo altos salarios y pasaportes a quienes estuvieran dispuestos a servir.
A medida que aumenta la presión internacional sobre las naciones cuyos ciudadanos están siendo enviados al conflicto, el gobierno ruso recurre cada vez más a la coerción administrativa dentro de sus propias fronteras para mantener un flujo constante de tropas prescindibles para la ofensiva contra Ucrania.

-72b63a4e0c8c475ad81fe3eed3f63729.jpeg)


-111f0e5095e02c02446ffed57bfb0ab1.jpeg)



