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Guerra en Ucrania

El sector empresarial ruso entra en su primera «crisis demográfica» a gran escala por el cierre masivo de pymes

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Pantalla electrónica que muestra las cotizaciones del dólar y el euro frente al rublo ruso en una casa de cambio en Moscú.
Tipos de cambio de divisas extranjeras frente al rublo ruso mostrados en una oficina de cambio en Moscú. La volatilidad financiera y el déficit aumentan la presión sobre la divisa local. (Foto: Getty Images)

El deterioro del tejido productivo civil en Rusia continúa agravándose a pasos agigantados. Las empresas del país están echando el cierre a un ritmo cada vez más acelerado, al tiempo que la creación de nuevas sociedades mercantiles ha sufrido un severo desplome.

Los datos constatan un claro empeoramiento de las condiciones de negocio para la economía no militar, asfixiada por los elevados costes de financiación, la escasez de mano de obra y la pérdida de consumo interno.

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El cierre de empresas operativas se triplica en 2026

Un análisis del Centro de Investigaciones Macroeconómicas de Sberbank, basado en diez años de registros de la Agencia Tributaria Federal y recogido por The Moscow Times, confirma un cambio drástico en la naturaleza de esta crisis empresarial.

A diferencia de años anteriores —cuando la mayoría de las bajas correspondían a entidades inactivas o a limpiezas administrativas del registro estatal—, en 2026 la destrucción de empresas responde a decisiones comerciales reales. Los cierres motivados por la inviabilidad del negocio o la quiebra han saltado de una media habitual de 5.000 al mes a un rango de entre 12.000 y 15.000 mensuales, triplicando el ritmo habitual.

Ajuste de persiana masivo y la primera «crisis demográfica» del sector privado

El informe del mayor banco del país detalla las causas detrás de este freno en seco del tejido productivo:

«El incremento ha estado impulsado por procesos de reorganización, liquidaciones al margen de los concursos de acreedores y, sobre todo, por el cierre simplificado: la disolución voluntaria de pymes por decisión directa de sus socios», señala el estudio de Sberbank.

A la oleada de cierres se suma una parálisis casi total del emprendimiento. Entre enero y mayo se registraron apenas 62.000 nuevas empresas en toda Rusia, una caída sustancial frente a las 80.000 del mismo periodo del año anterior. La brecha se acentuó en mayo, cuando por cada 1.000 firmas activas solo se crearon 4,3 sociedades, mientras que 5,5 echaron el cierre por motivos estrictamente económicos.

Los expertos de Sberbank advierten de que las empresas rusas han entrado de lleno en su primera «crisis demográfica a gran escala», afectando con especial dureza al comercio minorista, la construcción y la industria manufacturera no militar.

«La combinación de cierres voluntarios y una actividad registral mínima significa que, por primera vez, el déficit demográfico empresarial refleja el empeoramiento real de las empresas activas, y no una mera limpieza de papel en el registro oficial», concluye la entidad.

Esta sangría corporativa se produce en un contexto de marcada desaceleración del PIB, con los tipos de interés en máximos para contener la inflación y una presión fiscal al alza con la que el Kremlin busca sufragar el presupuesto de defensa.

Aumento de impuestos, déficit récord y asfixia sobre las pymes

El deterioro macroeconómico de Rusia se ha acelerado drásticamente en los últimos dos años. Según datos publicados por The Moscow Times, la expansión del PIB —que superó el 4% durante el auge del gasto militar en 2023 y 2024— se redujo drásticamente a un escaso 1% en 2025, hasta rozar un crecimiento prácticamente nulo en 2026. Esta parálisis coincide con un agujero en las cuentas públicas: el déficit del presupuesto federal alcanzó los 5,7 billones de rublos (unos 71.800 millones de dólares) durante la primera mitad del año, empujado por un gasto militar significativamente superior al planificado.

Para financiar el conflicto y cubrir la brecha presupuestaria, el Kremlin ha endurecido la presión fiscal sobre el tejido civil. Tras subir el impuesto de sociedades y el IRPF en 2025, en 2026 las autoridades ampliaron el alcance del IVA reduciendo de forma drástica el umbral de exención para pymes: de los 450 millones de rublos iniciales cayó a 60 millones, para ser recortado posteriormente hasta los 20 millones de rublos.

Este cerco tributario y operativo ha llevado al límite al empresariado local: casi un tercio de las pequeñas empresas rusas ha sopesado cerrar o vender su negocio, según reportó The Moscow Times.

Por su parte, Sberbank ha lanzado una seria advertencia al sector financiero. La entidad sostiene que los bancos rusos carecen de liquidez suficiente en rublos para seguir absorbiendo la deuda pública necesaria con la que el Estado pretende financiar su abultado déficit, dejando al sistema bancario y al presupuesto federal en un encrucijada sin margen de maniobra.

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