- Categoría
- Guerra en Ucrania
La refinería rusa de Syzran detiene totalmente su producción tras un ataque de Ucrania

La refinería de petróleo de Syzran, situada en la región rusa de Samara, se ha visto obligada a detener sus operaciones tras el ataque con drones lanzado por Ucrania el pasado 21 de mayo. El impacto dañó gravemente la unidad principal de procesamiento de crudo, según informaron este lunes fuentes de la industria citadas por la agencia Reuters.
De acuerdo con estas fuentes, la unidad de destilación de crudo CDU-6, que representa más del 70% de la capacidad total de la planta, fue desconectada tras el impacto. El cese de la actividad supone un nuevo golpe a la infraestructura energética de Moscú, ya que las labores de reparación podrían prolongarse durante más de un mes debido a la complejidad de los daños técnicos.
Cada día luchamos contra la desinformación rusa. Tu ayuda nos fortalece.
El gobernador local, Vyacheslav Fedorishchev, confirmó el ataque con drones sobre Syzran, mientras que Kyiv ha reivindicado la autoría de la operación contra las instalaciones. Por su parte, Rosneft, el gigante petrolero estatal propietario de la planta, ha evitado por el momento valorar el alcance de los daños tras ser consultado por los medios.
La importancia estratégica de Syzran para el suministro energético ruso es considerable. La planta cuenta con una capacidad nominal de 8,5 millones de toneladas métricas anuales (aproximadamente 170.000 barriles diarios). Según los datos de 2024, la refinería procesó 4,3 millones de toneladas de crudo, de las que se obtuvieron 1,5 millones de toneladas de diésel, 800.000 de gasolina y 700.000 de fueloil.

El cierre de Syzran no es un evento aislado, sino que se enmarca en una agresiva campaña de Kyiv contra la infraestructura de procesamiento de petróleo de Rusia. Desde el inicio de la invasión a gran escala, las fuerzas ucranianas han ejecutado al menos 158 ataques contra refinerías rusas, alcanzando 24 de las 33 plantas más importantes del país. Las instalaciones de Riazán y Sarátov han sido, hasta la fecha, los objetivos más recurrentes de esta ofensiva aérea.
El impacto económico de esta estrategia ha erosionado profundamente las finanzas del Kremlin. En 2025, la industria petrolera rusa sufrió pérdidas combinadas, entre daños directos e indirectos, superiores a los 13.000 millones de dólares. Como consecuencia de la campaña de drones, los volúmenes nacionales de refinado han caído a su nivel más bajo desde 2009, comprometiendo la capacidad de Moscú para exportar derivados y abastecer su propia maquinaria bélica.
Escucha este artículo:
-9bd5e1532102621f8fb1c4ba871a3171.png)
-3a3e88abd7d5e13a9ca10d295173a46a.jpeg)

-21f402f6f32da8b0165ae48804a71feb.jpeg)


-29a1a43aba23f9bb779a1ac8b98d2121.jpeg)
