Categoría
Guerra en Ucrania

14 días en el búnker del enemigo: La increíble historia de Vadym Lietunov y su diplomacia del hambre

3 minutos de lectura
Autores
El cabo Vadym Lietunov en rehabilitación tras su escape; infografía de un búnker subterráneo en el frente de batalla.
Vadym Lietunov en la playa de Fontanka, cerca de Odesa, durante su recuperación. (Fuente: Alessio Mamo/The Guardian)

Lo que comenzó como una tragedia terminó en un giro irónico del destino. El cabo Vadym Lietunov, de la 118.ª Brigada de Ucrania, pasó dos semanas atrapado en un refugio ocupado por fuerzas rusas tras perder su posición.

Cada día luchamos contra la desinformación rusa. Tu ayuda nos fortalece.

APOYAR A NUESTRO EQUIPO

Sin armas y herido, Lietunov no solo sobrevivió a la convivencia con su captor, sino que utilizó la guerra psicológica y la persuasión para lograr que el soldado ruso se entregara voluntariamente a las fuerzas ucranianas.

14 días de tensión extrema bajo el fuego

Tras un ataque masivo con drones y morteros en febrero, Lietunov buscó refugio descalzo en lo que creía era una posición aliada. En su lugar, se encontró frente al cañón de un fusil automático ruso.

  • Convivencia forzada: El soldado ruso, identificado como Nikita, permitió que Lietunov se quedara. Durante 14 días, ambos compartieron un espacio claustrofóbico con suministros mínimos, sobreviviendo gracias a raciones lanzadas por drones.

  • Inestabilidad psicológica: Lietunov describe cómo Nikita pasaba de ser un "maníaco" que le apuntaba a la cabeza a guardar un silencio absoluto en segundos.

  • Salud al límite: Debido al frío extremo, Lietunov sufrió congelación y perdió un dedo del pie, mientras compartían agua de lluvia recolectada para sobrevivir.

Vadym Lietunov, con muletas, en un centro de rehabilitación en Odesa tras perder un dedo del pie durante un combate en el frente. (Fuente: Alessio Mamo/The Guardian)
Vadym Lietunov, con muletas, en un centro de rehabilitación en Odesa tras perder un dedo del pie durante un combate en el frente. (Fuente: Alessio Mamo/The Guardian)

"Operación Persuasión": Los Convenios de Ginebra como arma

Lietunov identificó rápidamente que la moral de Nikita era frágil y comenzó a trabajar en su rendición.

  • La promesa de una vida mejor: "Le dije que los términos eran buenos: tres comidas al día, cigarrillos y el Convenio de Ginebra", relató Lietunov a The Guardian.

  • El contacto con el exterior: El punto de inflexión ocurrió cuando salieron a buscar agua y fueron detectados por un dron ucraniano. Lietunov usó un cartel escrito a mano para identificarse, logrando que su unidad les enviara una radio y suministros.

  • El desenlace: Bajo una densa niebla, un vehículo blindado ucraniano llegó al búnker. Nikita destruyó su teléfono y se entregó voluntariamente.

Un final de intercambio

Actualmente, Vadym Lietunov se recupera en Odesa tras su rehabilitación. Nikita, por su parte, se encuentra bajo custodia del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y se espera que forme parte de un futuro intercambio de prisioneros. Como resume el propio Lietunov: "Yo era el prisionero, pero al final salí con un prisionero; fue al revés".

Anteriormente, un soldado ruso en la región de Kharkiv se rindió tras mostrar carteles escritos a mano que decían "Por favor, tómenme prisionero, quiero vivir", mientras operadores de drones ucranianos lo guiaban de forma segura hasta las fuerzas ucranianas.

Escucha este artículo:

Ver todos

Forma parte de nuestro trabajo periodístico

Cuando apoyas a UNITED24 Media, te unes a nuestros lectores para mantener vivo el periodismo de guerra riguroso. Las historias que publicamos son posibles gracias a ti.