- Categoría
- Últimas noticias
Bombarderos B-2 de EE. UU. atacan búnker en Irán durante misión de rescate de alto riesgo

Estados Unidos llevó a cabo una operación militar de alto riesgo en territorio iraní, en la que bombarderos furtivos B-2 atacaron una instalación subterránea del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), en paralelo a una misión para rescatar a tripulantes de un avión derribado.
La operación, según fuentes citadas por The Wall Street Journal, marca una de las acciones más complejas y sensibles en la actual escalada en Oriente Medio, con posibles repercusiones directas en el equilibrio global y la guerra en Ucrania.
Un ataque contra un objetivo altamente protegido
El blanco del ataque fue un complejo subterráneo cercano a Teherán donde, según inteligencia estadounidense, se concentraban altos mandos del IRGC.
Para penetrar este tipo de estructuras, EE. UU. utilizó la bomba GBU-57 Massive Ordnance Penetrator, una de las armas convencionales más poderosas del mundo, diseñada para destruir instalaciones profundamente enterradas.
Los bombarderos B-2, únicos capaces de transportar este tipo de munición, despegaron desde Estados Unidos y completaron una misión de aproximadamente 36 horas.
Cada día luchamos contra la desinformación rusa. Tu ayuda nos fortalece.
Operación doble: ataque y rescate
El bombardeo formó parte de la operación denominada “Epic Fury”, que combinó el ataque estratégico con una misión de rescate.
El objetivo adicional era recuperar a la tripulación de un caza F-15E derribado dentro de Irán.
Durante la operación, fuerzas estadounidenses lanzaron alrededor de 100 bombas de 900 kg para asegurar la zona y evitar la aproximación de unidades iraníes mientras se realizaba la extracción.
Ubicación aún no confirmada
Aunque el Pentágono no ha confirmado oficialmente el lugar exacto del ataque, análisis independientes apuntan a la zona montañosa de Jamaran, al norte de Teherán, como posible ubicación del objetivo.
Hasta el momento, no hay confirmación oficial sobre los daños ni sobre posibles bajas en la instalación atacada.
El arma más potente contra objetivos subterráneos
La GBU-57, utilizada en la operación, es la mayor bomba antibúnker del arsenal estadounidense.
Diseñada para penetrar estructuras reforzadas antes de detonar, está destinada a destruir instalaciones estratégicas como centros de mando o infraestructuras nucleares.
Su uso está limitado a plataformas como el B-2, debido a sus características de sigilo y capacidad de carga.

Un precedente reciente
El ataque se suma a operaciones previas de EE. UU. contra infraestructura iraní.
En 2025, bombarderos B-2 ya emplearon este tipo de munición en la operación “Midnight Hammer”, dirigida contra instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní.

Impacto en la guerra en Ucrania
Aunque la operación tuvo lugar en Oriente Medio, sus implicaciones trascienden la región.
Una escalada entre EE. UU. e Irán podría alterar el equilibrio geopolítico global, afectar los precios de la energía y, en consecuencia, influir directamente en la guerra en Ucrania.
Un aumento del precio del petróleo beneficiaría a Rusia, reforzando su capacidad financiera para sostener el conflicto.
Un mundo en tensión creciente
El uso de bombarderos estratégicos y armas de alta penetración refleja un aumento significativo en el nivel de confrontación.
En un contexto global ya marcado por la guerra en Ucrania, este tipo de operaciones incrementa el riesgo de una escalada más amplia, donde múltiples conflictos comienzan a entrelazarse.
-9a7b3a98ed5c506e0b77a6663f5727c5.png)



-111f0e5095e02c02446ffed57bfb0ab1.jpeg)



