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- Guerra en Ucrania
Rusia bombardea por quinta vez la mayor central logística de Dnipro en un intento por asfixiar el suministro civil

Las fuerzas de Rusia han vuelto a golpear de lleno el tejido empresarial de Ucrania con un nuevo ataque contra la terminal logística de la compañía postal Nova Poshta en el distrito de Dnipro. El bombardeo supone el quinto golpe directo contra este estratégico centro de distribución desde el inicio de la invasión a gran escala, según ha confirmado el presidente del Consejo Regional de Dnipropetrovsk, Mykola Lukashuk.
La acometida evidencia la persistencia del ejército ruso en arruinar la infraestructura civil que sostiene la actividad cotidiana y el abastecimiento en la región. Las instalaciones de la empresa, convertidas en un pilar esencial para el transporte de mercancías en el país, vuelven a estar en el punto de mira de la artillería de Moscú en un intento por asfixiar el ritmo económico y la logística civil en el este ucraniano.
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Un nudo logístico vital para el abastecimiento del frente oriental
Inaugurado en febrero de 2022, el Centro de Clasificación Automatizado de Dnipro es el segundo complejo postal más grande de Ucrania y un eje vertebral para el suministro del este del país. La instalación, con una superficie de 18.000 metros cuadrados repartidos en dos edificios, cuenta con capacidad para procesar entre 26.000 y 36.000 paquetes por hora, dando cobertura a más de 100 localidades distribuidas en las regiones de Dnipropetrovsk, Kharkiv y Donetsk.
A pesar de la virulencia del impacto, que desató un incendio de consideración en la cubierta de la terminal, no se han registrado víctimas mortales ni heridos. La rápida activación de los protocolos de emergencia permitió evacuar a tiempo a todo el personal hacia los refugios del recinto antes de que los proyectiles alcanzaran la estructura.
«Los protocolos de seguridad de la empresa salvaron vidas humanas. La labor de esta compañía es estrictamente civil y resulta indispensable para sostener la vida cotidiana y la estabilidad económica del país», destacó Mykola Lukashuk.
El ataque contra este gigante logístico refleja la determinación de Rusia por socavar las redes civiles de distribución. Sin embargo, la disciplina en la evacuación del personal ha evitado una tragedia humana en una infraestructura clave que sigue siendo diana prioritaria para la artillería y la aviación de Moscú.

Ataques sistemáticos contra el tejido productivo y la vida cotidiana
Las agresiones de las fuerzas armadas de Rusia trascienden el plano militar para golpear de lleno la economía real de la población ucraniana. El ensañamiento contra infraestructuras como las de Nova Poshta evidencia una estrategia orientada a paralizar los servicios esenciales que sostienen a las familias en zonas cercanas al frente.
«Rusia vuelve a atacar a una empresa que entrega libros, ropa y enseres domésticos a la gente, que genera empleo, paga impuestos y sostiene la economía del país», denunció Mykola Lukashuk.
La planta siniestrada destaca por su alto nivel de modernización. Según detalló el voluntario Tymofiy Kucher, el centro opera con tecnología punta importada de los proveedores europeos MHS Global y Equinox, complementada con carros robóticos desarrollados por la firma ucraniana SBR.
El bombardeo sobre Dnipro se enmarcó en una oleada masiva de ataques nocturnos desplegada por Rusia que afectó a varios puntos neurálgicos de Ucrania. Durante esa misma jornada, los proyectiles enemigos alcanzaron un edificio administrativo de una empresa de la industria alimentaria local, al tiempo que otra gran central de clasificación de Nova Poshta en la región de Poltava sufría daños directos. La compañía postal ya ha confirmado que evaluará las pérdidas e indemnizará íntegramente a los usuarios afectados por el valor declarado de las mercancías destruidas.

Un bombardeo masivo de más de 350 proyectiles pone al límite las defensas ucranianas
La aviación y las fuerzas de misiles de Rusia han desencadenado una de las mayores ofensivas combinadas de los últimos meses sobre el territorio ucraniano. Un ataque masivo ejecutado durante la noche con más de 350 misiles y drones ha azotado de forma coordinada múltiples regiones del país, desde la capital, Kyiv, hasta las provincias occidentales como Lviv, dejando un balance provisional de al menos ocho muertos y decenas de heridos.
El despliegue enemigo ha vuelto a centrar sus impactos en zonas residenciales, instalaciones industriales y servicios públicos esenciales, destruyendo decenas de viviendas particulares. A pesar de que las unidades antiaéreas ucranianas lograron interceptar más de 260 drones y un número significativo de misiles de crucero, la densidad del ataque ha puesto en evidencia el grave agotamiento de sus reservas defensivas.
«La falta de interceptores suministrados por nuestros socios internacionales tiene un coste directo en vidas humanas y en la destrucción de nuestras ciudades», advirtió el presidente Volodymyr Zelenskyy, apelando de nuevo a la urgencia de acelerar los envíos de baterías y municiones antibalísticas para cerrar la brecha en la protección de la población civil.
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