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Rusia fabrica un inhibidor de Starlink de dos millones de dólares y Ucrania lo destruye en Crimea

Un sistema de guerra electrónica ruso utilizado para suprimir las comunicaciones de la red Starlink ha sido destruido por el ataque de un dron ucraniano en la localidad temporalmente ocupada de Kerch, en Crimea. El impacto y los daños han quedado al descubierto tras la publicación, este 23 de junio, de imágenes satelitales difundidas por la comunidad de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) Exilenova+.
El equipo militar destruido ha sido identificado por los analistas como un Volna Kupol Garant, un complejo de guerra electrónica de las fuerzas rusas desarrollado específicamente con el objetivo de interferir y bloquear las comunicaciones por satélite de Starlink, la infraestructura clave para la conectividad en el teatro de operaciones.
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El complejo destruido basa su efectividad en un despliegue modular: un entramado de antenas de satélite montadas sobre varios remolques articulados. El equipo está diseñado para generar una potente burbuja de interferencias dirigida a satélites específicos de la red Starlink, logrando romper el enlace de datos flotante entre el satélite en órbita y las terminales receptoras desplegadas por las tropas ucranianas sobre el terreno.
Las imágenes satelitales que ha sacado a la luz la comunidad de investigación Exilenova+ muestran con claridad las marcas de las quemaduras y el terreno calcinado en los puntos exactos donde el equipamiento se encontraba operativo en el momento del impacto. No obstante, el análisis de las capturas espaciales revela que la mayor parte de los remolques que componían el sistema parecen haber sido evacuados y reubicados apresuradamente por las fuerzas rusas tras el ataque del dron.
A Russian electronic warfare system was struck by Ukraine's 422nd Regiment. The system was said to jam Starlink communications used by long-range kamikaze drones and was protecting the Berdyansk-Melitopol route. #Russia pic.twitter.com/eTLHXJ0jkc
— NOELREPORTS 🇪🇺 🇺🇦 (@NOELreports) June 15, 2026
El radio de cobertura y las debilidades del escudo radioeléctrico ruso
Según los informes técnicos, un único sistema Volna Kupol Garant es capaz de proyectar su cortina de interferencias sobre un área aproximada de unos 20 kilómetros cuadrados, operando en un rango de frecuencias que oscila entre los 14 y los 14,5 GHz.
Sin embargo, a pesar de su contrastada capacidad de inhibición, este complejo arrastra importantes vulnerabilidades tácticas. Por un lado, los ingenieros de SpaceX pueden detectar de forma casi instantánea cualquier anomalía o interferencia en los canales de comunicación de la red. Por otro, los satélites de inteligencia de señales operados por los aliados internacionales de Kyiv rastrean con facilidad las potentes emisiones electromagnéticas que genera el propio equipo para funcionar, lo que convierte al blindaje ruso en un faro fácil de localizar y destruir en la retaguardia del frente.

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Esta vulnerabilidad electromagnética es la que permite a las Fuerzas de Defensa de Ucrania localizar con precisión matemática estos blindajes digitales para, posteriormente, destruirlos mediante incursiones coordinadas con drones. El fabricante del dispositivo, la firma rusa Russky Kupol, mantiene bajo estricto secreto militar las especificaciones técnicas completas del equipo; sin embargo, fuentes de inteligencia estiman que el coste de fabricación de cada complejo Volna Kupol Garant ronda los dos millones de dólares por unidad.
La neutralización de este sistema coincidió con una ofensiva combinada a gran escala de las Fuerzas Armadas de Ucrania. La oleada de ataques simultáneos golpeó múltiples puntos de la infraestructura estratégica en suelo controlado por Moscú, centrando sus objetivos en complejos utilizados para lanzar ofensivas contra territorio ucraniano y dar apoyo logístico a la maquinaria bélica del Kremlin.
Casi en paralelo a los combates en el espectro radioeléctrico, Moscú ha trasladado la batalla al marco regulatorio. La Duma Estatal de Rusia ha aprobado un severo paquete de enmiendas legislativas que prohíbe de forma definitiva la venta y comercialización de cualquier equipo destinado a redes extranjeras de comunicación por satélite que no dispongan de una autorización estatal expresa para utilizar las frecuencias de radio rusas. Con la entrada en vigor de esta normativa, cualquier página web o plataforma de comercio que ofrezca este tipo de dispositivos será bloqueada e inscrita de inmediato en el registro oficial de sitios de internet prohibidos de Rusia. Una ofensiva legal cuyo objetivo principal, según los analistas, es cortar de raíz la circulación interna de terminales Starlink introducidas a través de los canales del mercado negro.
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