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- Guerra en Ucrania
Rusia lanza por primera vez una bomba aérea guiada contra la ciudad de Odesa

Un ataque aéreo de gran escala ha sacudido la ciudad y la región de Odesa a última hora del 31 de agosto, según han informado las autoridades locales tras registrarse múltiples explosiones en diversos puntos del territorio. La ofensiva, coordinada desde varios frentes, ha puesto de nuevo a prueba los sistemas de defensa antiaérea ucranianos en el sur del país.
Según detallan fuentes militares y NV, Rusia ha empleado una combinación heterogénea de armamento que incluye drones de ataque estándar y con propulsión a chorro, municiones merodeadoras, misiles y bombas aéreas guiadas. Los proyectiles y vectores aéreos fueron lanzados simultáneamente desde posiciones en el norte y desde plataformas desplegadas en el mar Negro.
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Presión sobre la red eléctrica y la franja costera
El objetivo principal de esta incursión combinada ha sido la saturación de los sistemas defensivos mediante vectores de velocidad variable para impactar en nodos energéticos estratégicos. La trayectoria de las oleadas muestra un patrón de ataque diseñado para golpear simultáneamente la infraestructura civil en el interior y los núcleos marítimos clave como Chornomorsk, comprometiendo la estabilidad operativa en el sur del país.
El despliegue simultáneo de drones a chorro y munición Banderol hacia el sector sur de Mayaky buscaba agotar los proyectiles de interceptación y cegar la cobertura de los radares. Esto permitió que los misiles de crucero y las bombas guiadas lanzadas desde el mar Negro penetraran la red defensiva hasta alcanzar los objetivos energéticos en Odesa y Chornomorsk.
Los equipos de emergencia continúan trabajando en los puntos afectados para contener los daños en la red eléctrica, mientras las unidades de defensa antiaérea mantienen el estado de alerta ante posibles repeticiones de la incursión.
Ataque masivo contra la red energética en la región de Odesa
Las defensas antiaéreas ucranianas han hecho frente a una de las ofensivas aéreas más complejas registradas en el sur del país. Rusia ha dirigido de forma directa sus proyectiles contra infraestructuras civiles e instalaciones de la red eléctrica en la provincia de Odesa, provocando explosiones continuadas en diversos sectores urbanos y obligando a activar los protocolos de emergencia.
Andrii Kovalenko, responsable del Centro para la Lucha contra la Desinformación, ha confirmado que el objetivo estratégico de la incursión ha sido el tejido energético regional. La operación combinada incluyó el disparo de un misil antibuque Oniks, un misil balístico Iskander-M y el despliegue de 267 drones de ataque en una oleada nocturna iniciada a última hora del 28 de agosto y prolongada hasta la mañana del 29.
Saturación aérea y misiles balísticos: el desafío táctico sobre el mar Negro
Las Fuerzas Armadas de Ucrania articularon una respuesta defensiva coordinada mediante aviación, tropas de misiles antiaéreos, unidades de guerra electrónica, equipos de sistemas no tripulados y grupos de fuego móvil. Esta arquitectura defensiva permitió neutralizar o interceptar 233 de los 267 drones enemigos en las regiones del norte, sur, este y centro del país.
El empleo de misiles de trayectoria balística junto a proyectiles antibuque Oniks refleja el intento de desbordar la cobertura de los radares en el litoral del mar Negro. La combinación de estos sistemas busca inutilizar la capacidad de distribución eléctrica en puntos clave del sur, comprometiendo tanto el suministro a la población civil como la operativa logística de la franja costera.
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