Categoría
Mundo

El gobierno de Perú denuncia el brutal esquema ruso que engaña y envía a la muerte a cientos de sus ciudadanos

5 minutos de lectura
Autores
Trampa mortal en Rusia: Red de trata recluta a peruanos con falsas ofertas.
Ciudadanos peruanos denuncian cómo fueron atraídos a Rusia mediante falsas ofertas de empleos civiles, para luego ser forzados a combatir en la primera línea. (Foto: América Noticias)

El gobierno de Perú ha abierto una investigación oficial de carácter urgente ante las graves acusaciones de que sus ciudadanos fueron engañados y trasladados a Rusia con falsas promesas de empleo civil, para terminar siendo obligados a combatir en la guerra contra Ucrania.

Según los comunicados emitidos por las autoridades peruanas a principios de mayo, la fiscalía está examinando posibles delitos contra la dignidad humana, específicamente bajo la figura legal de trata de personas con agravantes.

Esta acción responde a las múltiples denuncias presentadas por familias de hombres desaparecidos. Para desentrañar la magnitud y estructura de esta red internacional de reclutamiento, el Ministerio Público peruano ha establecido una coordinación directa con el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Superintendencia Nacional de Migraciones y una unidad policial especializada en delitos de trata.

Cada día luchamos contra la desinformación rusa. Tu ayuda nos fortalece.

APOYAR A NUESTRO EQUIPO

La gravedad jurídica de este caso ha escalado rápidamente dentro del sistema penal sudamericano. Los fiscales a cargo de la investigación han declarado que los hechos denunciados podrían constituir graves delitos contra la dignidad humana, tipificando el esquema legalmente como trata de personas bajo circunstancias agravadas.

Esta calificación penal se fundamenta en el nivel extremo de coacción, el engaño transfronterizo y el destino letal al que son sometidas las víctimas.

El modus operandi denunciado por los familiares expone un esquema de captación diseñado para explotar la necesidad económica mediante promesas ilusorias de estabilidad y progreso. Los testimonios recogidos por las autoridades peruanas coinciden de manera alarmante en que a las víctimas se les ofrecieron empleos sumamente lucrativos en Rusia, pero enfocados de forma estricta en el sector civil.

Las redes de reclutadores dibujaban un panorama laboral seguro, prometiendo sueldos que ascendían a varios miles de dólares mensuales para desempeñar funciones como guardias de seguridad en infraestructuras comerciales, trabajadores de logística o personal de mantenimiento en áreas urbanas completamente alejadas de cualquier zona de conflicto.

Para facilitar el tránsito internacional y sortear los controles sin levantar sospechas, a muchos de estos hombres se les instruyó y facilitó la documentación para que viajaran inicialmente bajo el estatus de turistas, ocultando a sus propias familias y a las autoridades el verdadero propósito y destino final de su viaje transatlántico.

Protesta frente a la embajada rusa en Lima el 30 de abril. (Foto: Marco Cotrina / La República)
Protesta frente a la embajada rusa en Lima el 30 de abril. (Foto: Marco Cotrina / La República)

Sin embargo, el espejismo del empleo seguro se desvaneció de forma abrupta y brutal al pisar territorio extranjero. Las familias relatan con desesperación que, una vez en Rusia, los migrantes perdieron el control sobre su situación, fueron aislados de sus contactos y coaccionados mediante presiones para aceptar condiciones radicalmente distintas a las pactadas.

En lugar de asumir los puestos civiles prometidos, los ciudadanos peruanos se comunicaron de forma intermitente para revelar que habían sido confinados en instalaciones de entrenamiento militar intensivo, siendo preparados a la fuerza para ser desplegados como tropas de asalto en la primera línea de fuego contra las posiciones ucranianas.

Frente a la escalada de estas acusaciones y la creciente presión mediática, la embajada de Rusia en Lima se vio obligada a emitir un pronunciamiento. En su declaración, la sede diplomática reconoció abiertamente que existen ciudadanos peruanos que han firmado contratos para integrarse a sus fuerzas armadas, pero defendió férreamente la narrativa de que todas estas incorporaciones se realizaron por voluntad propia y con pleno conocimiento.

Esta justificación oficial ha sido rechazada y repudiada de manera categórica por el entorno de los afectados. Las familias insisten en que el supuesto "voluntarismo" es una fachada legal para encubrir un secuestro extorsivo, argumentando que el consentimiento de sus seres queridos fue viciado desde el primer momento por un engaño premeditado, convirtiéndolos en víctimas directas de una maquinaria bélica que necesita desesperadamente reponer sus bajas.

La angustia por el destino de los desaparecidos estalló el pasado 30 de abril, cuando decenas de familiares protestaron frente a la embajada de Rusia en Lima exigiendo respuestas y la repatriación urgente de los suyos. Ante la magnitud del escándalo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú intervino exigiendo aclaraciones formales a la delegación rusa sobre el paradero y estatus de estos ciudadanos. Además, las autoridades diplomáticas recordaron una cláusula jurisdiccional ineludible: la ley nacional prohíbe estrictamente a los peruanos alistarse en fuerzas armadas extranjeras sin una autorización expresa del Estado.

El costo humano de esta red de trata ya es devastador. El abogado Percy Salinas, representante de las familias afectadas, confirmó que al menos 13 peruanos han muerto en combate y estimó que la organización podría haber captado a unos 600 ciudadanos desde finales de 2025. Esta crisis en Sudamérica no es un hecho aislado, sino el reflejo de una maquinaria letal a escala global. Investigaciones recientes lideradas por la organización Truth Hounds demuestran que Rusia ha utilizado el mismo fraude de "empleos civiles" para reclutar a más de 27.000 extranjeros de 130 países. Al usar a estos migrantes vulnerables como infantería prescindible para asaltos de alto riesgo, se calcula que más de 5.000 ya han perdido la vida en las trincheras, evidenciando el brutal mecanismo de Moscú para reponer sus líneas en Ucrania.

Escucha este artículo:

Forma parte de nuestro trabajo periodístico

Cuando apoyas a UNITED24 Media, te unes a nuestros lectores para mantener vivo el periodismo de guerra riguroso. Las historias que publicamos son posibles gracias a ti.