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Lukashenko se disculpa con Zelenskyy y afirma que entrar en la guerra perjudicaría a Bielorrusia

En un inesperado giro en la retórica diplomática de la región, el líder bielorruso, Alexander Lukashenko, ha pedido disculpas públicamente al presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, por los duros y afilados comentarios que le había dirigido en el pasado.
Durante una intervención recogida por el medio Glavred, Lukashenko abordó de forma directa las críticas vertidas anteriormente contra el mandatario de Ucrania e intentó justificar el contexto político en el que se produjeron dichas afirmaciones.
Este movimiento marca un distanciamiento inusual de la línea de confrontación verbal que Minsk ha mantenido desde el inicio de las hostilidades. Aunque Bielorrusia sigue siendo el aliado estratégico más estrecho de Rusia, las declaraciones de Lukashenko sugieren un intento de matizar su postura y abrir un canal de distensión con Kyiv. Por el momento, la oficina presidencial ucraniana no ha emitido ninguna valoración oficial sobre este pronunciamiento del líder bielorruso.
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El origen de las fricciones y el factor de la vulnerabilidad militar bielorrusa
Lukashenko justificó sus anteriores ataques verbales como una reacción a supuestas provocaciones de Kyiv. "Quizá me excedí en algunos puntos, pero fue una respuesta a sus afirmaciones infundadas de que tenían 500 objetivos y sabían dónde estaba yo, amenazando con atacar al día siguiente con misiles y drones. Permanecí en silencio, lo que sorprendió a todos. Entendí que es una persona bajo mucha presión, joven, sin experiencia y que no es militar. Quizá algo no funcionó bien en su cabeza. Guardé silencio, pero cuando empezaron a amenazarme, me vi obligado a responder", argumentó el líder bielorruso.
En un tono conciliador inusual, el mandatario añadió: "Si Volodymyr Oleksandrovych se sintió ofendido, le pido disculpas por aquellas palabras. Quizá no debí haber hablado con tanta dureza, teniendo en cuenta que, después de todo, él está combatiendo. Pero, por otro lado, él debería entender que recibes lo que das".
Más allá de las disculpas, Lukashenko abordó el temor a una expansión de las líneas de combate de la invasión rusa. Subrayó que Minsk no tiene ningún interés en que las hostilidades se trasladen a su territorio, admitiendo la extrema fragilidad de sus infraestructuras ante posibles represalias de Kyiv. "Bielorrusia es muy vulnerable en el sentido militar si Ucrania comienza a atacarla de la misma forma en que ataca a Rusia, porque nuestro territorio es como la palma de la mano para los soldados ucranianos. Entendemos perfectamente que nuestros principales centros de subsistencia, tanto de producción como logísticos, quedarían bajo el fuego", confesó.
Finalmente, el líder bielorruso reveló detalles de sus recientes conversaciones con el líder ruso, Vladímir Putin, asegurando que el Kremlin tampoco considera beneficiosa la implicación directa de las fuerzas de Minsk en los combates. Según su análisis, la apertura de un nuevo frente desde Bielorrusia extendería la línea de confrontación en otros 1.500 kilómetros, una distancia que, según afirmó, ambos países tendrían serias dificultades para defender con garantías.

El riesgo de escalada con la OTAN y las advertencias fronterizas
El líder bielorruso advirtió con firmeza de que la entrada de su país en el conflicto alteraría por completo la naturaleza de la situación actual, abriendo la puerta a una confrontación directa entre la alianza militar que mantiene con Rusia y la OTAN. "Entendemos que el ingreso de Bielorrusia en cualquier capacidad en la guerra, en esta situación, es inaceptable. Traerá más daño que beneficio", sostuvo Lukashenko, reafirmando que no tiene intenciones de iniciar operaciones militares contra Ucrania.
Asimismo, aprovechó para recordar sus primeras propuestas de negociación, no materializadas, durante las fases iniciales de la invasión: "Desde el lado de Bielorrusia, y especialmente de mi parte, no deben esperarse acciones militares. Desde los primeros días de la guerra le ofrecí opciones para ponerse de acuerdo, para hacer la paz; si me hubiera escuchado entonces, en 2022, hoy no se estaría hablando de dónde detenerse en la línea de contacto".
Por otra parte, Lukashenko restó importancia a la advertencia del comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania, Robert “Madyar” Brovdi, respecto a la identificación de 500 objetivos potenciales dentro de Bielorrusia, asegurando que su Gobierno ya tiene preparada una contramedida. El mandatario argumentó que el personal militar ucraniano busca, en realidad, evitar la apertura de un frente adicional. Al mismo tiempo, aseguró que su administración ha identificado, en reciprocidad, su propio listado de 500 objetivos en territorio vecino, haciendo mención específica a que dispone de las coordenadas exactas de un objetivo "muy serio" ubicado en las proximidades de la frontera bielorrusa.
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