Categoría
Guerra en Ucrania

24 horas con los cirujanos de primera línea que salvan a los soldados ucranianos

Guerra en Ucrania

Día y noche, los cirujanos del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.º Cuerpo del Ejército luchan contra el tiempo para salvar la vida de sus compañeros. Nuestro equipo pasó 24 horas con ellos, compartiendo su rutina extenuante y su lucha constante frente a las consecuencias más brutales de la guerra.

9 minutos de lectura
Autores

Advertencia: El siguiente contenido contiene descripciones gráficas de amputaciones que pueden resultar perturbadoras para algunas personas.

La puerta del puesto médico se abre de golpe. Varios soldados entran corriendo, acompañados por médicos que empujan dos camillas por el pasillo.

—“¡Primera sala, primera sala!“

Un pie destrozado, abierto como una masa sangrante, sobresale bajo la primera manta térmica. Los huesos quedan expuestos, en una imagen que parece casi irreal. Al otro lado de la camilla, Didenko, de poco más de veinte años, aprieta los dientes en silencio.

El otro soldado, semiconsciente, deja escapar gemidos de dolor. Su rostro está cubierto de metralla y su cuerpo presenta múltiples heridas abiertas.

Cirujanos de primera línea operan en Ucrania
Cirujanos del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército Ucraniano operan un pie tras una explosión. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media
Wartime amputation surgery in Ukraine
Cirujanos del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército operan un pie con traumatismo tras una explosión. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media

”¡Limpiad todo y preparad el quirófano!” ordena “Luher”, traumatólogo y cirujano del batallón.

Aquí, incluso los cirujanos usan nombres de combate.

Tienen entre cinco y diez minutos para tomar decisiones que determinarán si estos soldados viven y tambien cómo vivirán.

Se corta la ropa, se administran analgésicos y oxígeno. Una vez realizado el diagnóstico, los pacientes son trasladados de inmediato al quirófano. Allí, el equipo de cirujanos, asistido por enfermeras, hace todo lo posible por mantenerlos con vida antes de que puedan ser evacuados a instalaciones médicas más alejadas del frente.

”La mayoría de las heridas provienen de drones FPV y minas” explica ”Luher”. Pero el principal problema es limpiar correctamente las heridas, porque suelen contener barro, hierba o fragmentos contaminados que pueden causar infecciones.

Una vez establecido el diagnóstico, comienza la limpieza quirúrgica y, cuando es necesario, la amputación. En este puesto médico, estas decisiones determinan la supervivencia.

Piernas lesionadas antes de una cirugía en el frente de Ucrania
Piernas de un soldado herido antes del diagnóstico de los cirujanos. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media.
Soldado ucraniano herido espera su cirugía en el frente
Un soldado ucraniano herido espera una operación en el bloque médico del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército Ucraniano. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media.

Cirugía de guerra y torniquetes mortales

El frente ucraniano se ha convertido en un entorno donde los cirujanos deben enfrentarse a una nueva realidad: evacuar a soldados mucho después del tiempo considerado crítico para salvar una extremidad, conocido como la “hora dorada”.

Este periodo corresponde a los primeros 60 minutos tras una lesión traumática, cuando debe aplicarse un torniquete para evitar la muerte por hemorragia masiva.

Cirugía de pie en tiempos de guerra en Ucrania
Cirujanos del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército Ucraniano operan un pie tras una explosión. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media
Cirugía de emergencia en la primera línea de batalla de Ucrania
Cirujanos del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército Ucraniano operan un pie tras una explosión. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media

Según un instructor británico que entrena a soldados ucranianos, la realidad actual es clara: “La hora dorada ya no existe.“

Muchos cirujanos extranjeros, especialmente estadounidenses, nunca han trabajado en condiciones tan extremas. La experiencia de los cirujanos ucranianos se ha convertido en una referencia para la medicina militar en conflictos de alta intensidad, donde los recursos son limitados y las condiciones operativas son impredecibles.

“Cuando hablé con cirujanos estadounidenses sobre cómo usamos los torniquetes aquí, no podían creerlo“ dice “Luher“. Ellos también tienen mucho que aprender de nosotros.

Los drones de ambos bandos dificultan las evacuaciones tanto como los propios combates, especialmente en temperaturas bajo cero. Algunos soldados heridos tardan días en ser evacuados mediante drones terrestres hacia zonas más seguras.

Para los heridos graves que han necesitado torniquetes, el tiempo se convierte en un factor decisivo.

El torniquete detiene la hemorragia, pero también corta el flujo sanguíneo hacia el tejido. Sin circulación, los tejidos comienzan a morir, lo que puede provocar necrosis o gangrena. Después de seis horas o más, la amputación es casi inevitable.

Retirar el torniquete demasiado rápido también puede ser mortal, ya que el restablecimiento súbito del flujo sanguíneo libera toxinas acumuladas que pueden provocar un paro cardíaco.

“Quitaremos este primero, lentamente, y luego el otro“ ordena “Tourist”, un joven cirujano que, pese a tener poco más de veinte años, ya ha visto lo peor de la guerra.

Cirugía de pie en tiempos de guerra en Ucrania
Cirujanos del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército Ucraniano operan un pie herido. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media
Cirujanos en el frente de Ucrania cauterizan heridas
El 4.º Batallón Médico Independiente cauteriza los músculos de una pierna. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media

Ucrania no tiene el lujo de la mayoría de las guerras libradas por Estados Unidos, donde los soldados heridos podían ser evacuados en helicóptero. En su lugar, los soldados deben esperar días, o incluso semanas, antes de ser evacuados y, con frecuencia, son trasladados mediante drones terrestres hasta el primer punto de estabilización.

Bajo el fuego de los drones

Los servicios de emergencia y los médicos son objetivos prioritarios para los operadores rusos de drones FPV, que intentan rematar a los soldados ucranianos incluso cuando están siendo evacuados.

Aquí, todo indica que será una noche larga. Son casi las diez de la noche y los paramédicos militares ya han trasladado a cuatro soldados heridos en el transcurso de pocas horas.

Cirujanos de primera línea de Ucrania tratan un dedo
Cirujanos del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército de Ucrania cauterizan los músculos de un dedo cortado. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media
Cirujanos de primera línea de Ucrania cauterizan una pierna
Cirujanos del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército de Ucrania cauterizan los músculos de una pierna que explotó. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media

La mayoría presentan amputaciones traumáticas de pies o piernas, causadas por minas o drones FPV.

Según un informe publicado en enero por un servicio clave de inteligencia letón, los drones son responsables de entre el 70% y el 80% de los heridos y muertos en ambos bandos de la guerra en Ucrania.

Soldado ucraniano herido en espera de cirugía en primera línea
Un soldado ucraniano herido espera una operación en el bloque médico del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército Ucraniano. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media..
Piernas lesionadas antes de una cirugía en el frente de Ucrania
Pierna de un soldado herido antes del diagnóstico de los cirujanos. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media.

Tourist está acostumbrado a ello. Ha visto tantos heridos que ha tenido que aprender a distanciarse emocionalmente para poder seguir trabajando.

Aun así, reconoce que algunas situaciones son más difíciles que otras.

“Estaba en Kramatorsk cuando los rusos atacaron la estación de tren“ —recuerda, en referencia al ataque de abril de 2022—. Tuve que operar a mujeres y niños. Trabajar con civiles es lo más difícil.

Mozart entre la sangre

A pesar de la gravedad de las heridas y del flujo constante de heridos, el ambiente es tranquilo y profesional. Cada persona conoce su función y la ejecuta con precisión.

El protocolo es siempre el mismo: cuando el soldado llega, se le retira la ropa y se guarda en una bolsa etiquetada con su nombre.

La pierna de este soldado está completamente destrozada, con el hueso sobresaliendo.

Lesión grave en la pierna antes de la amputación en el frente ucraniano
Soldado ucraniano con herida muy grave antes de la amputación. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media.
Los cirujanos de primera línea de Ucrania se preparan
Cirujanos del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército de Ucrania se preparan para operar. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media.

Comienza el diagnóstico: determinar qué herida tratar primero, realizar radiografías, identificar las fracturas y decidir dónde amputar para evitar la propagación de infecciones.

El dilema es constante: si los cirujanos cortan demasiado alto, eliminan músculo sano que podría permitir al soldado caminar con una prótesis en el futuro. Para decidir el punto exacto, examinan cuidadosamente el tejido con un dispositivo eléctrico que permite evaluar la viabilidad del músculo.

Mientras el equipo limpia y opera, desde un altavoz suena una selección de Chopin y Mozart. Afuera, el sonido lejano de la artillería interrumpe ocasionalmente la noche.

“Aquí es relativamente seguro, comparado con el punto de estabilización“ dice “Luher“. Allí, todo está bajo ataque constante: drones FPV, bombas aéreas. Es mucho más difícil trabajar en esas condiciones.

En el quirófano, el olor metálico de la sangre se mezcla con el del yodo y el tejido cauterizado.

Uno de los soldados presenta riesgo de sepsis debido a fragmentos de metralla alojados en su abdomen. El cirujano abre la cavidad abdominal para localizar y extraer los fragmentos.

El sonido constante de los monitores acompaña la música de Mozart que suena de fondo.

En la otra mesa de operaciones, la amputación comienza. El corte del hueso dura apenas unos minutos. Luego empieza la fase más delicada: reconstruir y suturar el tejido restante, un proceso que requiere máxima precisión y coordinación.

Cirujanos de primera línea que operan en Ucrania
Cirujanos del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército de Ucrania operan un pie tras una explosión. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media.
Frontline surgeons operating in Ukraine
Cirujanos del 4.º Batallón Médico Independiente del 3.er Cuerpo del Ejército de Ucrania operan un pie con un traumatismo grave tras una explosión. Foto: Mykyta Shandyba/UNITED24 Media.

Detrás de las mascarillas, el sudor se acumula en los rostros de los cirujanos. La operación dura entre dos y tres horas extenuantes, pero es un éxito, como indica el alivio visible del equipo cuando abandonan el quirófano, mientras el soldado inconsciente es trasladado.

Mientras tanto, Didenko, el soldado cuyo pie fue destrozado por una mina antipersonal tipo “mariposa”, finalmente recupera la conciencia. El equipo médico ha logrado salvarle los dedos mediante la reconstrucción del tejido que cubre los huesos expuestos. Necesitará descanso y rehabilitación, pero podrá caminar.

Didenko vivirá para ver otro día. Una pequeña victoria para el equipo, hasta que el siguiente herido cruce la puerta y el proceso comience de nuevo.

Ver todos

Apoya al equipo de medios de UNITED24

Tu donación impulsa los informes de primera línea y contrarresta la desinformación rusa. Unidos, defenderemos la verdad en tiempos de guerra.