- Categoría
- Mundo
El Kremlin recupera el combustible de baja calidad de 2013 para frenar el desabastecimiento tras los ataques a sus refinerías

Rusia ha autorizado la producción, importación y venta de gasolina de bajo estándar ambiental (clases K2, K3 y K4, equivalentes a Euro-2, Euro-3 y Euro-4) hasta el 1 de julio de 2027. La medida de emergencia busca frenar el desabastecimiento interno provocado por los continuos ataques ucranianos contra la infraestructura energética del país, que a principios de julio redujeron la producción nacional de gasolina al 65% del consumo medio, según informó The Moscow Times.
El recorte de estándares técnicos refleja el impacto de la campaña de drones de Kyiv sobre las refinerías rusas, que ha obligado al Kremlin a retirar temporalmente los controles anticontaminación introducidos en la última década. El sector del diésel también registra caídas drásticas, situando la producción en niveles marginales que apenas cubren la demanda interna actual.
Cada día luchamos contra la desinformación rusa. Tu ayuda nos fortalece.
Puntos de apoyo al esfuerzo bélico: retroceso ambiental al nivel de 2013
La venta de gasolina Euro-2 permanecía vetada en el país desde 2013. Bajo la nueva normativa, el combustible podrá contener hasta un 3% de metanol, mientras que los límites de azufre para la clase Euro-2 se disparan hasta los 500 mg por kilogramo, en contraste con el tope estricto de 10 mg por kilogramo fijado por la norma Euro-5.
Los responsables del sector energético argumentan que la medida busca evitar desabastecimientos en el mercado interno provocados por las alteraciones en la cadena de suministro, las restricciones tecnológicas y la urgencia de mantener la estabilidad operativa. En paralelo, el Gobierno ha cancelado un decreto previo que autorizaba la comercialización de combustible K5 con concentraciones elevadas de azufre hasta finales de 2026, sustituyéndolo por este esquema de menores exigencias técnicas.
El desgaste de la infraestructura crítica en el frente interno
La medida temporal adoptada en julio para permitir a refinerías seleccionadas comercializar combustible Euro-3 hasta finales de año ha resultado insuficiente. El propio viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, ha admitido que estos pasos son imprescindibles para cubrir el déficit generado por las incursiones con drones ucranianos. Como advierte Dmitry Prokofyev, director de comunicación de la consultora NEFT Research, autorizar la producción de categorías inferiores permite aprovechar capacidades instaladas que no pueden elaborar gasolinas de alta graduación al procesar nafta sin refinado profundo; sin embargo, el especialista alerta de que el uso continuado de combustible Euro-2 compromete la seguridad y durabilidad de los motores de vehículos modernos.
El auxilio logístico de Minsk: récord de importaciones de combustible
Las exportaciones de gasolina y diésel desde Bielorrusia hacia Rusia alcanzaron un máximo histórico en julio de 2026. La severa escasez de combustible provocada por las incursiones con drones de Kyiv contra las refinerías rusas ha obligado al Kremlin a recurrir de forma masiva a sus aliados externos.
En los primeros siete meses de 2026, las compras de gasolina a Bielorrusia se multiplicaron por 25 en comparación con el mismo período del año anterior, rozando las 665.000 toneladas. En el caso del diésel, los envíos se multiplicaron casi por siete, alcanzando las 418.000 toneladas.
Para contener un déficit operacional que redujo la producción nacional de gasolina al 65% del promedio estacional, el Gobierno ruso ha prohibido las exportaciones de diésel y ha abierto vías de suministro de emergencia con terceros países como India, Kazajistán y Marruecos.
Escucha este artículo:

-3a3e88abd7d5e13a9ca10d295173a46a.jpeg)





-111f0e5095e02c02446ffed57bfb0ab1.jpeg)