- Categoría
- Guerra en Ucrania
Qué pueden hacer los drones Shahed de Irán: el arma que cambió la guerra en Ucrania y ahora aparece en el Golfo

Los drones de ataque Shahed se están expandiendo ahora por el Golfo. Con nuevas capacidades como el despliegue de drones FPV en pleno vuelo, la transmisión de datos de vuelo mediante redes móviles y sistemas diseñados para resistir interferencias electrónicas, están permitiendo una forma de guerra asimétrica que sustituye a los costosos misiles. Mientras Irán despliega su arsenal de drones en Oriente Medio e incluso en Europa, estos ataques reflejan tácticas que Rusia ha utilizado durante años contra Ucrania.
Este fin de semana, una mujer que se encontraba cerca del hotel Fairmont en Palm Jumeirah, en Dubái, levantó la mirada y pensó que estaba viendo caer un pájaro del cielo.
En realidad, observó un dron de forma triangular que se inclinó bruscamente hacia la izquierda antes de estrellarse contra el suelo.
Mientras Irán respondía tras una gran campaña de bombardeos estadounidenses e israelíes que incluyó la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, el mundo comenzó a ver drones aparecer en distintos puntos de Oriente Medio.

Para los ucranianos, sin embargo, la escena resulta familiar. Desde el inicio de la invasión a gran escala de Rusia, estos drones se conocen simplemente como “Shahed”. Los ucranianos pueden reconocer su sonido, ya que durante años han sido despertados por la noche por su zumbido fuerte y persistente, comparable al ruido de una motocicleta todoterreno. Ahora ese mismo sonido puede escucharse sobre Bahréin, Dubái y cerca de instalaciones militares estadounidenses en el Golfo.
Entonces, ¿qué es exactamente un dron Shahed y qué capacidades ha adquirido?
¿Qué es un dron Shahed?
Un dron Shahed es un vehículo aéreo no tripulado de ataque de largo alcance y uso único, diseñado para impactar contra un objetivo fijo y explotar al contacto.
Las versiones más utilizadas, el Shahed-131 y el Shahed-136, son sistemas de diseño iraní que en la práctica funcionan como misiles de crucero lentos impulsados por hélice.
Se lanzan desde rampas o contenedores montados en camiones y vuelan a baja altura siguiendo rutas preprogramadas mediante navegación satelital y sistemas inerciales.
Sus cargas explosivas se estiman en:
• 10 a 20 kilogramos en el Shahed-131
• 20 a 40 kilogramos en el Shahed-136
El alcance aproximado es de 700 a 1.000 kilómetros para el modelo 131 y de 1.000 a 2.000 kilómetros para el 136.
Rusia ha utilizado estos drones a escala industrial contra Ucrania.
Datos militares y de inteligencia ucranianos sugieren que Moscú lanzó decenas de miles de drones de ataque en 2025, de los cuales aproximadamente 32.200 fueron clasificados específicamente como drones de tipo Shahed.

En la noche del 20 de septiembre de 2025, las fuerzas rusas lanzaron 579 drones Shahed en un solo ataque, uno de los mayores bombardeos con drones de toda la guerra.
Mejoras en los Shahed
Plataforma de lanzamiento aérea
Funcionarios militares ucranianos señalan que las fuerzas rusas han comenzado a adaptar drones de tipo Shahed para transportar drones FPV más pequeños.
En casos documentados, un solo Shahed ha transportado dos drones FPV y los ha liberado en pleno vuelo, permitiendo que las aeronaves más pequeñas continúen de forma independiente hacia objetivos distintos.
Esta adaptación convierte al dron de largo alcance en una especie de lanzador aéreo, multiplicando el número de amenazas y ampliando los ángulos desde los que las defensas deben responder.
Control mediante redes móviles
Otro desarrollo proviene de documentos filtrados relacionados con la zona económica especial rusa de Alabuga, que indican que Moscú ha probado y mejorado drones Shahed en el extranjero, incluso en Kazajistán y Turquía.
Según estos documentos, algunos drones han sido equipados con tarjetas SIM de operadores móviles europeos para mejorar la navegación y la transmisión de datos.
En marzo de 2025, un dron similar al Geran-2 —la versión rusa del Shahed— fue encontrado intacto en el distrito de Taskala, en Kazajistán, lo que generó preguntas sobre posibles pruebas transfronterizas.
Los documentos indican que los drones utilizan tarjetas SIM de países como Ucrania, Polonia, Rumanía y Lituania para transmitir datos de telemetría, incluyendo velocidad y altitud, y en algunos casos imágenes o video en directo.

Analistas señalan que el uso de redes móviles extranjeras podría permitir una mayor flexibilidad operativa y complicar la detección, lo que aumenta la preocupación en Europa ante el creciente número de drones no identificados cerca de instalaciones estratégicas.
Uso potencial de Starlink
En otra actualización, el experto ucraniano Serhii “Flash” Beskrestnov informó que fuerzas rusas podrían haber utilizado drones Shahed operados mediante internet satelital Starlink cerca de Kropyvnytskyi.
Estos drones parecían ser guiados manualmente mediante video en directo, sin los UAV repetidores que normalmente se utilizan para el control a larga distancia por radio.
Informes anteriores de 2024 ya habían mostrado drones Shahed derribados que aparentemente estaban equipados con terminales Starlink, lo que sugiere intentos de ampliar sus capacidades de comunicación.
Se cree que Rusia ha obtenido estos sistemas a través de terceros países y canales no oficiales, ya que SpaceX prohíbe su venta directa a Rusia.

Guiado asistido por operadores
También existen indicios de que algunas variantes están siendo equipadas con cámaras frontales y módems de comunicación, lo que permitiría cierto control remoto o ajustes en tiempo real durante la fase final del vuelo.
Tradicionalmente, estos drones seguían coordenadas GPS preprogramadas.
La incorporación de enlaces de video y transmisión de datos sugiere un cambio hacia ataques con guiado parcialmente asistido por operadores.
Mejora de velocidad
La velocidad es otra variable en evolución. Funcionarios ucranianos y analistas de defensa afirman que Rusia está experimentando con versiones a reacción derivadas del diseño Shahed. Estas versiones serían significativamente más rápidas que los modelos tradicionales impulsados por hélice.
Una mayor velocidad reduce el tiempo disponible para interceptarlas y aumenta la presión sobre los sistemas de defensa aérea diseñados para objetivos más lentos.
Resistencia a guerra electrónica
Los sistemas de navegación también se están adaptando para resistir interferencias electrónicas.
Investigadores que examinaron drones derribados han encontrado indicios de que algunas variantes utilizan redes celulares o enlaces satelitales para complementar o incluso sustituir la navegación GPS tradicional. Estas modificaciones los hacen más resistentes a la interferencia y la interrupción de señales, dos herramientas clave en la estrategia defensiva de Ucrania.
Disuasión contra helicópteros
Otro avance táctico es la adaptación por parte de Rusia de un misil aire-aire soviético R-60 montado en los drones Shahed. El misil se instala orientado hacia atrás para atacar helicópteros ucranianos que intentan interceptar el dron.
Captado en imágenes el 8 de febrero, este sistema permite que el dron realice su misión principal de ataque mientras representa una amenaza secundaria para aeronaves que vuelan a baja altura.
Diseño simple, gran impacto
TLa eficacia del Shahed no radica en una ingeniería sofisticada, sino en su simplicidad.
El Shahed-136 tiene una característica forma triangular de ala delta y está impulsado por un pequeño motor de pistón que mueve una hélice trasera.
La estructura se fabrica con materiales ligeros como espuma y compuestos simples, priorizando el bajo costo y la facilidad de producción.
El Royal United Services Institute ha señalado que los motores están basados en diseños civiles adaptados.
El Shahed-131 utiliza un motor rotativo Wankel derivado del diseño británico AR731, mientras que el Shahed-136 emplea un motor de aproximadamente 50 caballos de fuerza basado en el diseño alemán Limbach L550.

La navegación se basa en tecnologías comerciales disponibles, como sistemas inerciales y posicionamiento satelital GPS o GLONASS.
La relativa simplicidad del diseño mantiene los costos bajos.
Las estimaciones sobre el precio varían: un experto calculó 20.000–30.000 dólares por unidad, mientras que un analista británico estimó 80.000 dólares tras examinar un Shahed capturado. Forbes Ucrania utiliza una estimación de 50.000 dólares por dron.
En cualquier caso, sigue siendo mucho más barato que un misil de crucero, cuyo coste puede alcanzar varios millones de dólares. Esta diferencia permite su despliegue masivo.
Producción a gran escala
Irán comenzó a suministrar drones Shahed a Rusia en 2022. Posteriormente, Teherán transfirió documentación técnica y herramientas de producción, lo que permitió a Moscú fabricar versiones propias conocidas como Geran-1 y Geran-2. El Geran-2 se convirtió en un arma central en los ataques contra la infraestructura energética ucraniana.
Hoy Rusia produce miles de estos drones.

El International Institute for Strategic Studies estimó que Rusia fabricó más de 6.000 drones de ataque en 2024, con una producción aún mayor en 2025.
Imágenes satelitales muestran la expansión de las instalaciones de producción en la zona económica especial de Alabuga, en Tartaristán, y una segunda línea de producción en Izhevsk.
Irán replica las tácticas de guerra con drones rusas
Los recientes ataques con drones en el Golfo siguen patrones ya observados en Ucrania.
Emiratos Árabes Unidos detectó 186 misiles y 812 drones, interceptando la mayoría. Catar informó de 101 misiles y 39 drones, con tasas similares de interceptación. Bahréin destruyó 73 misiles y 91 drones, mientras Kuwait interceptó 178 misiles y 384 drones. No se publicaron datos de Arabia Saudí ni de Omán.
Ayer, un dron sospechoso de origen iraní impactó en el aparcamiento del consulado de Estados Unidos en Dubái. Un video verificado por The Wall Street Journal mostró ataques contra aeropuertos, puertos marítimos, rascacielos y una base naval estadounidense en Bahréin.
Al menos tres personas murieron en ataques en Emiratos Árabes Unidos y una en Omán.
Informes de defensa regional sugieren que Irán podría tener hasta 80.000 drones Shahed en reserva, con capacidad para producir cientos más cada día. Aunque estas cifras no han sido verificadas, han aumentado la preocupación entre los planificadores militares.
“Irán observó durante cuatro años cómo Rusia utilizaba estas mismas tácticas”, afirmó Samuel Bendett, asesor del centro de análisis CNA.
En Ucrania, Rusia utilizó los Shahed en oleadas masivas para saturar las defensas aéreas y ejercer presión constante sobre ciudades e infraestructuras energéticas. En el Golfo, algunos residentes ya describen el mismo zumbido distante que los ucranianos reconocen desde 2022.
La característica clave del Shahed no es un ataque individual, sino la escala: largo alcance, bajo costo y la capacidad de lanzar cientos de drones a la vez. En Ucrania se convirtió en un fenómeno nocturno habitual.
Ahora empieza a aparecer en otros lugares.
-9a7b3a98ed5c506e0b77a6663f5727c5.png)
-554f0711f15a880af68b2550a739eee4.jpg)
-21f402f6f32da8b0165ae48804a71feb.jpeg)

-29a1a43aba23f9bb779a1ac8b98d2121.jpeg)


-f88628fa403b11af0b72ec7b062ce954.jpeg)
-051a89e5a5304a3f0a58cfb1746eda24.png)
-605be766de04ba3d21b67fb76a76786a.jpg)